Un estudio científico publicado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha puesto el foco en un riesgo hasta ahora infravalorado en el Mediterráneo occidental: la posibilidad de que la falla de Averroes, situada en el mar de Alborán, genere un tsunami capaz de impactar directamente en la costa del Poniente almeriense.
Esta investigación alerta de que, en caso de producirse un movimiento brusco en la punta de esta falla, pueden darse olas de hasta seis metros que llegarían a Balerma, Almerimar y Adra en apenas 21 minutos.
Los investigadores han utilizado modelos numéricos avanzados para simular el comportamiento de un terremoto de magnitud 7 en esta estructura geológica. En cualquier caso, la falla de Averroes es conocida por su movimiento lateral (lo que no se considera generador de tsunamis), pero este nuevo estudio demuestra que su extremo noroeste sí puede producir un salto vertical del fondo marino, suficiente para desencadenar el tsunami.
Olas de seis metros y solo 21 minutos
La simulación muestra que la rama principal del tsunami se dirigiría hacia la costa del Poniente almeriense situando a Balerma como el punto más vulnerable, con olas que podrían alcanzar los seis metros de altura. En otros puntos, como Almerimar y Adra, el impacto también sería significativo, con niveles de inundación que dependerían de la topografía y de la ocupación del litoral.
Más aún, uno de los aspectos más preocupantes del estudio es el tiempo de llegada. Y es que según el estudio, la primera ola solo tardaría unos 21 minutos en alcanzar la costa, insuficiente para que los sistemas de alerta actuales puedan activar una respuesta eficaz. Por ello, los investigadores subrayan que este escenario obliga a revisar los protocolos de emergencia, especialmente en municipios con playas muy concurridas y zonas urbanas situadas a escasa altura sobre el nivel del mar.

Ya ocurrió
Aunque los tsunamis en el mar Mediterráneo son menos frecuentes que en otras regiones del mundo, existen registros históricos de episodios que afectaron a esta costa y este estudio recuerda que en el año 365 d.C. un tsunami impactó simultáneamente en Adra y Málaga.
Por ello, los autores del trabajo (un equipo multidisciplinar de ocho investigadores procedentes de centros del CSIC y varias universidades andaluzas) insisten en que este nuevo conocimiento debe servir para actualizar los mapas de riesgo, mejorar la planificación urbanística en zonas bajas y reforzar la educación ciudadana sobre cómo actuar ante un aviso de tsunami.
El estudio no pretende generar alarma, sino aportar información científica que permita a las administraciones anticiparse a un escenario que, aunque improbable, tendría consecuencias graves para la población y la economía de la comarca.




