Dos hermanos han rescatado a una perra arrojada a una balsa en el barrio de Adra. El animal tenía atadas a de sus patas traseras al cuello dos guitas correderas para que se asfixiara.
Los hechos han tenido lugar este pasado 13 de mayo. Como cuenta a D-CERCA uno de sus rescatadores, él y su hermano iban caminando cuando, sobre las 20:30, vieron algo que se movía en la balsa, percatándose así de la presencia del can. «No me iba a ir sin sacarla», asegura, «me hubiera ahogado yo con ella».

Si ya le parecía imposible que el cánido hubiera entrado por voluntad o accidente en la balsa, que estaba rodeada con una verja, lo que vio en él le confirmó que aquello tenía detrás una mano humana: la perra estaba atada desde las patas traseras al cuello con dos guitas con nudo corredero, lo que hacía que, cuanto más se movía, más se apretaba. Si no se ahogaba en el agua, se ahogaría con eso. La liberó de sus ataduras cortándolas con un cuchillo.
Esta perrita, un aparente cruce con american stanford que debe rondar el año de edad, ya ha pasado por el veterinario, que ha confirmado que se encuentra en perfecto estado de salud y que no tiene chip. Ahora está a la espera de que se haga cargo de ella una protectora y así encontrar un nuevo hogar donde la cuiden como se merece, sea muy feliz y pueda olvidarse de este susto para siempre.



