La Policía Nacional ha desmantelado en una sola jornada dos importantes plantaciones de marihuana instaladas en inmuebles de Almería y Berja. Operaciones independientes que han permitido detener a tres personas como presuntas autoras de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. A dos de los arrestados se les atribuye, además, un delito de tenencia ilícita de armas.
Las operaciones, denominadas Bella y Conejo, fueron explotadas el pasado 29 de julio por los grupos de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería y de la Comisaría Local de El Ejido, respectivamente, con la colaboración de agentes de las Unidades de Prevención y Reacción durante la ejecución de las entradas y registros.
El balance conjunto de ambas actuaciones asciende a más de 2.300 plantas y esquejes de marihuana incautados, así como “picadura” y cogollos ya recolectados. Los pesajes provisionales realizados sobre la sustancia intervenida se aproximan a los 60 kilogramos, a falta de los análisis definitivos.
Además, los agentes intervinieron 2.010 euros en efectivo, una escopeta de cañones paralelos, una pistola, una pistola detonadora, siete armas de aire comprimido —dos de ellas de elevada potencia—, abundante munición, un machete y un chaleco antibalas. Las armas han sido remitidas para su estudio pericial y análisis operativo.
Las dos intervenciones se enmarcan en el V Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, vigente desde el 1 de enero de 2026 y cuyo ámbito territorial incluye la provincia de Almería, dentro de la estrategia dirigida a incrementar la presión policial contra el narcotráfico y sus estructuras logísticas.
Operación Conejo en Berja
De manera paralela, el Grupo II de Estupefacientes de la Comisaría Local de El Ejido investigaba desde abril una vivienda adosada de la barriada de El Cerrillo, en Berja, que podría estar siendo utilizada como plantación clandestina.
La inspección de la red eléctrica reveló una acometida fraudulenta con una carga muy superior a la correspondiente a una vivienda convencional. La instalación carecía de las medidas de seguridad necesarias y generaba un grave riesgo de sobrecarga e incendio para los inmuebles próximos.
Tras obtener autorización del Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Berja, los agentes establecieron un dispositivo de seguridad y accedieron a la vivienda. En el sótano descubrieron dos grandes salas de cultivo que albergaban 1.476 plantas de marihuana, con un peso provisional de 35,23 kilogramos.
La infraestructura estaba compuesta por 77 paneles de iluminación led, 12 máquinas de aire acondicionado, 13 equipos interiores de climatización, nueve extractores, ocho balastros y dos deshumidificadores. También fueron intervenidos un machete, una tabla con información sobre el proceso de cultivo y un chaleco antibalas oculto debajo de un colchón.
En el momento de la intervención, el investigado, un hombre de 32 años, trató de dificultar su identificación escapando por la azotea. Recorrió alrededor de veinte metros atravesando los tejados de varias viviendas con la intención de abandonar el inmueble, aunque finalmente fue localizado y detenido por los agentes.
Al arrestado le consta una detención policial anterior por delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. Tras finalizar las diligencias quedó en libertad, citado para comparecer ante el Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Berja.
Las investigaciones permanecen abiertas y no se descarta la identificación de otras personas relacionadas con el funcionamiento, financiación o aprovechamiento económico de las plantaciones



