Todos sabemos que las obras públicas son necesarias y muy bien recibidas por la población. En los últimos días la actuación que se está realizando para redistribuir el agua entre los agricultores gracias a la inversión que está haciendo SEIASA (Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias) en el municipio de El Ejido están provocando verdaderos trastornos a los ciudadanos y de momento están dejando una imagen estética verdaderamente mejorable. Los cortes de calle, los atascos en carreteras principales en horas fundamentales, la suciedad que se genera y el asfalto roto que van dejando, está provocando que los ciudadanos estén pagando un alto precio por la colocación de estas tuberías que van a mejorar, sin duda, el sistema de riego para los miles de agricultores que hay en este municipio.
Sería muy interesante que la programación de una ejecución de esta naturaleza estuviese realizada de otra forma y se estudiase también, no solamente el ahorro de costes o el periodo de ejecución, sino el no tener que hacer pagar a los vecinos la incomodidad que ahora mismo se están sufriendo para que se pueda desarrollar este proyecto.
En ocasiones, los que llevan a cabo esta inversión conocen de sobra que van a tener la aprobación del público general, no obstante, caen en el error de no sopesar los inconvenientes que se genera con este tipo de trabajos mientras están en ejecución. Las llamadas de vecinos y comerciantes a la redacción de D-Cerca han sido constantes por la incomodidad que han tenido que soportar. No estaría de más, que los propios ciudadanos percibieran el esfuerzo por no molestar, aunque no se consiguiera plenamente. Actualmente esa sensación es muy distinta y de ahí las quejas.
Por otra parte, nos queda la duda de conocer cuánto tiempo van a estar las calles sin el necesario asfalto para que por lo menos recuperen su estética.
Así mismo, sería deseable que hubiera más información sobre los periodos de ejecución, las vías alternativas y las soluciones que se han previsto para evitar tanto incordio a los usuarios de las carreteras y calles por donde se están instalando estas tuberías para el paso del agua de riego.
La falta de información unida al imperio despiadado de corte de vías, están generando muchas quejas de los vecinos y, entre ellos, se preguntan hasta cuándo van a durar unas obras que empezaron hace tiempo y que han producido muchas modificaciones en la rutina diaria de los ciudadanos.
Ya sabemos que una vez que estas infraestructuras estén dando el servicio para el que se han creado, los vecinos olvidaremos las incomodidades, siempre pasa.
¡A ver si duran poco!



