Algunas noticias que aparecen en las redes sociales hacen disparar los comentarios hirientes e insultantes por parte de algunos internautas. En buena parte de los casos incluso podría catalogarse ciertos comentarios de xenófobos e incluso delitos de odio. Parece ser que estar detrás de un ordenador o de un teléfono móvil nos hace inmunes, tanto es así que algunos piensan que digan lo que digan no van a tener que responder de los comentarios vertidos y de los insultos que han quedado escritos.
Si nos atenemos a algunas noticias que se han producido en las últimas semanas como por ejemplo el inicio del juicio del asesino de Dalías, la detención de un menor de edad con un coche cargado de garrafas de gasolina, o la sentencia al ex alcalde de Dalías, vemos como algunos lanzan todo tipo de improperios sin tener el más mínimo miramiento a cerca de las cosas que dicen. El racismo es evidente en muchos comentarios, algunos le dan mucha importancia a saber la raza y el origen del que ha cometido el delito. Otros se sienten tan inmunes que se imaginan otros delitos que pudiera estar relacionados con lo que el supuesto delincuente ya ha realizado y así un sinfín de posibles realidades ficticias fruto de la imaginación maligna del internauta.
No estaría de más que las fuerzas del orden se dieran un paseo por las redes sociales y mandaran algunas citaciones aquellos que se creen totalmente impunes para repartir odio sin ningún tipo de control. Este tipo de comentarios lo que hacen es perjudicar cada vez más a las redes sociales y aquellas personas que se sienten educadas y correctas en su proceder para pertenecer a la sociedad en la que conviven terminan por alejarse de estos grupos de internet con los que no tienen nada que ver al no compartir estas opiniones.
Hay quienes escondidos tras la red confunden la opinión con un supuesto derecho a insultar al presunto delincuente, al acusado o simplemente a personas que son sospechosas de haber cometido hechos punibles desde el punto de vista de la ley. Estos mismos ignoran que la Justicia la imparte un juez y nunca un grupo de acosadores que se dan cita en un portal de internet para ajusticiar con la palabra al presunto delincuente, al presunto asesino o incluso al que ya ha sido condenado. No hay nada más injusto que intentar hacer Justicia al margen de la propia Justicia.
De momento, el insulto está saliendo gratis y el comportamiento xenófobo y racista también, pero de continuar así, esta situación nos puede llevar a vivir momentos nunca antes sospechados que queden bajo el control de la autoridad y alguno que otro va a tener que sufrir el efecto de la ley en silencio, entre otras cosas para poder entender la diferencia entre ser educado o dejarse llevar por el más puro y voraz salvajismo urbano dejando correr los delirios de odio que de vez en cuando padecen.



