La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarticulado una organización criminal de narcotraficantes asentada en la comarca del Poniente almeriense por el abandono de una autocaravana que ocultaba 500 kilos de hachís.
Han detenido a cinco de sus miembros, cuatro hombres y una mujer, algunos con antecedentes por narcotráfico, con edades comprendidas entre los 21 y los 51 años, vecinos de los municipios de Berja, Roquetas de Mar y El Ejido.
La llamada Operación Alhauto, que se ha extendido durante más de seis meses, dio inicio el pasado verano, cuando el Servicio de Conservación de Carreteras alertó a la Guardia Civil del hallazgo de varios bultos de hachís sobre el asfalto de la autovía A-7, a su paso por el municipio de Alhama de Murcia. Inspeccionando la zona, los agentes hallaron una autocaravana de matrícula extranjera a la que le faltaba una de sus ruedas traseras y presentaba serios daños en la carrocería.

En el interior del vehículo, los agentes encontraron numerosos paquetes prensados de marihuana y hachís, de envoltorio similar a los localizados en la autovía, cuyo pesaje arrojó un total de 170 kilos de hachís y 360 kilos de marihuana.
Desde ese momento, especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo de la investigación y recabaron indicios dirigidos a la localización y detención de los responsables del transporte de droga.
Temeridad al volante
Gracias a las pesquisas de los investigadores, se ha podido reconstruir la cronología de los hechos que dieron lugar a este hallazgo.
La historia arrancó en Málaga, donde la única mujer detenida alquiló el vehículo para, al día siguiente, denunciar su robo ya en la provincia de Almería, desde donde tomaron la Autovía A-7 en dirección al Norte de la Región de Murcia.

Mientras sobrepasaban el municipio de Alhama de Murcia, la autocaravana perdió un neumático. A pesa de ello, el conductor continuó varios kilómetros mientras la llanta sin rueda rozaba la carrocería hasta dejar una abertura en la parte inferior, por donde cayeron algunos de los bultos a la calzada, los primeros que encontraron los guardias civiles.
Las incesantes tareas de investigación permitieron averiguar que, aunque el conductor iba solo, otros implicados lo acompañaban como escolta en un turismo de alta gama, lo que en el argot policial se conoce como ‘coche lanzadera’. En él viajaba, supuestamente, la mujer detenida, esposa del conductor de la autocaravana.

De acuerdo a la Guardia Civil de Murcia, el destino final del alijo incautado en este operativo eran otros países de Europa, a lo que se había especializado la organización desmantelada.
A los detenidos se les atribuyen los delitos de tráfico de droga, conducción temeraria, daños, simulación de delito y de pertenencia a grupo criminal.



