El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, aseguró en Pleno municipal que no aceptará la apertura de la Comisaría de Policía Nacional en su municipio a menos que le aseguren que contará con, mínimo, entre 300 y 350 agentes. «Me dijeron que viene la Policía Nacional», afirmó el primer edil en referencia al Ministerio de Interior, «pero yo les dije que no firmaré nada con ustedes hasta que no me digan que mínimo tienen que venir entre 300 y 350 agentes, y no firmaré nada porque no me fio de ustedes, porque me han engañado tres veces. Esa es la realidad».
El regidor roquetero se planta así ante las negociaciones para la implantación de una Comisaría de la Policía Nacional en Roquetas, unas negociaciones tensas que llevan alargándose desde hace tres décadas, a pesar de que, como comunicaba la Unión Federal de Policía (UFP), Interior ya había aceptado instalarla en el edificio de la antigua sede de VW-Audi en la Carretera de Alicún. UFP lleva desde 1991 reivindicando la necesidad de los vecinos y vecinas de Roquetas de Mar, una población en constante crecimiento, de disponer de una Comisaría de Policía Nacional. De hecho, a lo largo de los años ha habido momentos de «cierta esperanza» sobre la culminación de este proyecto, aunque ninguno de ellos logró salir adelante. Y este intento también podría encasquillarse por las exigencias de Amat.
Como apuntan desde el sindicato policial, de cumplirse las peticiones del primer edil, la posible Comisaría de Policía Nacional de Roquetas de Mar contaría con el doble de efectivos que laque ya existe en El Ejido. «Lorca, con una población similar a ambas, rondando los 100.000habitantes, tiene un catálogo de puestos de trabajo de 169 funcionarios», aseguran.
Para UFP, el alcalde «está dejando pasar oportunidades históricas para aumentar la seguridad de los ciudadanos de Roquetas de Mar con un modelo policial coordinado entre su Policía Local, la Guardia Civil y la Policía Nacional, algo que consideramos necesario y urgente para afianzar la seguridad ciudadana de Roquetas de Mar».
«Señor Amat, querer es poder», sentencian, «y da la sensación de que usted no quiere una comisaría de Policía Nacional».



