Un fondo buitre, con el beneplácito de la Sareb, amenazalos hogares de 53 familias del Edificio Vistaverde en Aguadulce. Así lodenuncia a D-CERCA el presidente de la comunidad de vecinos, Javier Rodríguez,que no duda en calificar la operación de «especulación mafiosa».
La construcción
Como muchas historias de desastres en este país, estacomienza con la debacle financiera de 2008 y el estallido de la burbujainmobiliaria.
«El edificio lo levantó una constructora local», explicaRodríguez, «que lo puso a la venta antes de terminar los acabados». Con lallegada de la crisis, no llegaron a terminarlo y, como no podían venderlo, laempresa creó una sociedad pantalla para gestionar los alquileres. En esemomento, «el edificio se fue llenando de inquilinos, con su contrato, suboletín de luz, de agua, con todo lo que debe tener», cuenta el representantede los vecinos.
Al dejarlo a medias, Vistaverde sufría de muchascarencias, «no teníamos ascensor, y en muchas viviendas faltaban enchufes,grifos, puertas o calentadores». que tuvieron que arreglar los propiosinquilinos. Para las zonas comunes, decidieron registrar su propia comunidad devecinos, con la que, poco a poco, «como hormiguitas», comenzaron aadecentarlas: contrataron el servicio de limpieza, de los extintores, elascensor…
Todo aquel esfuerzo pareció desmoronarse cuandodescubrieron, casi de casualidad, que la constructora que gestionaba susalquileres había vendido el edificio a la Sareb, Sociedad de Gestión de ActivosProcedentes de la Reestructuración Bancaria, fundada en 2012 para, enprincipio, gestionar los bienes de entidades bancarias en proceso dereestructuración o resolución.
«Fuimosal juzgado a informarnos», cuenta el presidente de la comunidad, «queríamossaber si podíamos seguir pagando nuestro alquiler como siempre». La respuestaque recibieron fue que no constaban oficialmente en ningún lugar. Y quebuscasen a un abogado.
Eneste caso, Javier, de forma individual pero representando a todos los vecinos,acudió a un juicio en el que la Sareb pedía su desahucio inmediato, algo que eljuez evitó al considerar que era un inquilino con todas las de la ley, traspresentar un contrato de alquiler, recibos y su padrón.
«Ninguneados»
Apesar de contar con esa sentencia firme, la historia no acabó ahí.
Despuésde aquello, la Sareb les hizo llegar un burofax en el que les ofrecía laposibilidad de un alquiler social a aquellos en riesgo de vulnerabilidadsocial, a lo que todos los inquilinos se acogieron.
Mesesdespués, y sin que ningún técnico acudiera para acreditar la vulnerabilidad,llegó otro burofax de similar contenido, por lo que repitieron el proceso.
Sinembargo, les llegó un tercer comunicado del banco malo, acusándoles de haberhecho caso omiso a los anteriores y anunciando que iniciaban un procesojudicial contra los inquilinos.
Trasaquello, fue cuando descubrieron que sobre el edificio ya pendía una orden delanzamiento con fecha del 12 de agosto e2024, fijando el desahucio para el 5 de junio de este año. Y que, además, elinmueble ya había sido adquirido por un fondo de inversión. «Nos han mareado yhecho perder el tiempo», sentencia Rodríguez, «nos están ninguneando ychuleando».
«Nosomos okupas, ni queremos vivir por la cara, ni que nos lo regalen», reclama elrepresentante de la comunidad. Ahora, después de que la noticia haya saltado alos medios de comunicación, el lanzamiento se ha aplazado, pero Rodríguez nopuede mostrarse optimista. «Me temo que dentro de un tiempo nos echarán a alvalle, y el edificio se convertirá en apartamentos vacacionales con los quecobren 200 euros por noche, haciendo negocio, echando a la puta calle a 53familias».
Perolos vecinos de Vistaverde no se irán sin intentarlo todo Al cierre de estaedición, Javier Rodríguez mantenía un encuentrocon el subdelegado de Gobierno, José María Martín . Y, este miércoles, 28 demayo, estarán exponiendo su historia ante el Congreso de los Diputados.
Reacciones
Según denuncia la agrupación roquetera de Izquierda Uniday Podemos, la situación de Vistaverde no es única en el municipio, y acusan alos fondos buitre de «contribuir a una crisis habitacional en la que losresidentes se ven expulsados por la especulación».
«Roquetas de Mar lleva años sumida en una crisishabitacional, en la que los precios del alquiler han subido sin control y cadavez quedan menos opciones para quienes buscan una vivienda estable. Lo queocurre en Vistaverde es solo un síntoma más de un problema de fondo: eldesinterés institucional por garantizar el acceso a la vivienda», señalaba elportavoz del grupo municipal en el Pleno, Zacarías Lekal. Por su parte, desde elAyuntamiento roquetero, trasladan que aquellos en riesgo de situación devulnerabilidad pueden acudir a los servicios sociales en apoyo.



