La Sección Civil y de Instrucción de la plaza número 4 del Tribunal de Instancia de El Ejido, competente en materia de Violencia sobre la Mujer, ha acordado el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, del presunto parricida de El Ejido que, el pasado lunes, habría matado a su madre y a su padrastro, hiriendo gravemente a su hijo, de siete meses, a una vecina de 19, a la hija de esta de 21 meses y a otro hombre de 60 años. El acusado, de 25 años, se ha acogido a su derecho a no declarar.

En el lugar también se encontraba su pareja, la madre del bebé de siete meses, que viajaban en el coche con la madre y el padrastro del supuesto asesino, y fue la única que logró escapar del vehículo ilesa tras el tiroteo.
Al detenido se le investiga por la presunta comisión de doble asesinato consumado en el ámbito de la violencia doméstica, tentativa de asesinato y homicidio en el ámbito violencia de genero, tentativa de asesinato en el ámbito de la violencia domestica, triple tentativa de asesinato y tenencia ilícita de armas por la pistola que empleó en el tiroteo y para la que carecía de licencia.
De acuerdo a fuentes judiciales, el día anterior a este dramático suceso el investigado ya trató de acabar con la vida de su pareja,
Así fue el tiroteo
Los hechos tuvieron lugar la noche del pasado 18 de mayo, alrededor de las 23:15 horas, en la calle Mar Adriático de la barriada de El Canalillo, en el núcleo ejidense de Balanegra, de acuerdo a Emergencias 112 Andalucía.
Los agentes del GAR de la Guardia Civil y el GOAP de la Policía Local movilzado hallaron en la escena «un coche tiroteado con dos personas muertas en su interior». Una, la madre del presunto homicida, y el otro, su padrastro. En el vehículo también viajaba la pareja del detenido, con el hijo de ambos, de siete meses, con el que consiguió salir del automóvil, pero el pequeño recibió disparos en la mandíbula y el cráneo.
También resultó herida de gravedad una menor de 21 meses que recibió un disparo en el tórax y la madre de esta, de 19 años, con heridas de bala en el tórax y el abdomen. La mujer salió a la calle con la niña en brazos al escuchar el ruido. La última víctima fue un hombre de 60 años con el que el detenido se cruzó en su huida, propinándole un disparo en la cabeza.

La Guardia Civil organizó un dispositivo de búsqueda contando con las unidades territoriales, de seguridad ciudadana, G.A.R y de investigación, además de la colaboración de agentes de la Policía Local ejidense, empleando incluso un dron con cámara térmica, comprobando así cada rincón de el Canalillo, Balerma y la vecina Balanegra. El supuesto homicida, armado con una pistola 9 mm., volvió a la escena del crimen sobre las cuatro de la madrugada, siendo entonces reducido y detenido.
Más seguridad en los núcleos
A raíz de estos hechos, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, ha exigido «extremar todas las medidas de seguridad» en los núcleos del municipio y «más medios» para la Guardia Civil, a cargo de la investigación.

Tras el minuto de silencio frente al consistorio ejidense convocado este pasado miércoles, el regidor insitió en que en que este caso «pone de manifiesto» que en su municipio, núcleos y alrededores, existen «dos o tres focos» en los que «clanes» cultivan marihuana, trafican con drogas y llevan a cabo labores de petaqueo para el narco, actividades que el primer edil relaciona con la proliferación de armas de fuego en El Ejido y en toda la comarca. «Se tiene que acabar con todo eso», aseveró, «estos clanes manejan muchos recursos económicos, mucho dinero, poseen armas, hay enfrentamientos entre ellos y esto tiene que terminar».



