El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, ha pedido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «extremar todas las medidas de seguridad» en los núcleos del municipio tras el supuesto parricidio de El Canalillo, donde un joven de 25 años ha matado a sus padres y dejado a otras cuatro personas heridas, entre ellos dos menores de 7 y unos 20 meses, la mayoría en estado muy grave.

Sin nombrarlos, el regidor ha señalado directamente a este barrio de Balerma, y a otros, «sin ánimo de estigmatizar», asegurando que «hay personas, en su mayoría de etnia gitana, que se dedican al petaqueo, que se dedican al tráfico de estupefacientes, que portan armas de fuego y que representan una importante peligrosidad». Góngora ha remarcado que «es donde hay que extremar todas las medidas para evitar ese tipo de marginalidad y ese caldo de cultivo que al final puede derivar en situaciones tan graves como la que ha sucedido».
El presunto parricida, como ya adelantaban fuentes policiales a este medio, era ya un viejo conocido de la Policía Local. No constan delitos violentos, pero sí 16 infracciones por tenencia de drogas y arma blanca, según ha dicho el primer edil, que también ha revelado que el detenido tiene diagnosticada una esquizofrenia, «según la Guardia Civil».

El Ayuntamiento de El Ejido ha decretado un día de luto oficial por este trágico suceso para este miércoles, 20 de mayo. A partir de las 00:00 horas y hasta las 24:00 todas las banderas ondearán a media asta. También se ha convocado un minuto de silencio a las 11:00 en la Plaza Mayor frente al ayuntamiento.
Así fue el tiroteo
Los hechos han tenido lugar esta pasada noche, alrededor de las 23:15 horas, en la calle Mar Adriático de la barriada de El Canalillo, contigua a la localidad de Balanegra, de acuerdo a Emergencias 112 Andalucía.
Como ha contado Góngora, el GAR de la Guardia Civil y el GOAP de la Policía Local se han movilizado, hallando en la escena «un coche tiroteado con dos personas muertas en su interior». Una la madre del presunto homicida, y el otro, su padrastro. En el vehículo también viajaba la «pareja o expareja» del detenido, con el hijo de ambos, de siete meses, con el que consiguió salir del automóvil, pero el pequeño recibió disparos en la mandíbula y el cráneo, y ahora lucha por su vida en la UCI del Hospital Materno Infantil de Almería con pronóstico muy grave.

También herida de gravedad, se encuentra otra menor «de unos 18 o 20 meses», que ha sufrido daños en el torax y permanece ingresada en la UCI pediátrica del Hospital de Torrecárdenas. La pequeña recibió un disparo cuando su madre ha salido a la calle con ella en brazos al escuchar los disparos. Se encuentra en el Hospital de Poniente con tres disparos en tórax y el abdomen.
La última víctima es un hombre de 60 años, «de origen inmigrante», con el que el detenido se cruzó en su huida, propinándole un disparo en la cabeza por el que han tenido que intervenirle de urgencia esta mañana, también con pronóstico muy grave.
La Guardia Civil organizó un dispositivo de búsqueda contando con las unidades territoriales, de seguridad ciudadana, G.A.R y de investigación, además de la colaboración de agentes de la Policía Local ejidense, empleando incluso un dron con cámara térmica, comprobando así cada rincón de el Canalillo, Balerma y la vecina Balanegra. El supuesto homicida, armado con una pistola 9 mm., volvió a la escena del crimen sobre las cuatro de la madrugada, siendo entonces reducido y detenido.



