La limpieza y recogida de basuras en Roquetas de Mar podrían estar en la cuerda floja. Los trabajadores de Urbaser, la empresa concesionaria del servicio municipal, vuelven a amenazar con declararse en huelga total e indefinida de manera inminente si la compañía, según denuncian desde el comité de empresa en conjunto, sigue sin cumplir con los acuerdos alcanzados en abril del año pasado.
Como traslada a D-CERCA Antonio Pomares, delegado del comité, Urbaser continúa debiendo a buena parte de sus empleados días de descanso no abonados en los años 2024 y 2025, y ya se están acumulando de este 2026. Estas jornadas corresponden a descansos semanales que la empresa no permitió tomarse a los trabajadores, a pesar de en 2023 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea lo reconoció como un derecho en una histórica sentencia.
«Las leyes nos dan la razón, pero ellos siguen incumpliendo», asegura Pomares. Desde marzo, la empresa y el comité han mantenido varias reuniones, en las que Urbaser sigue negándose a pagar los días del periodo 2024/25. Sí se han ofrecido a dar las jornadas de descanso, a las que están obligados, de este año, pero, según advierten los sindicatos, quitándo días a la plantilla.
Queda, además, el agravio comparativo entre los propios compañeros, y es que la compañía de limpieza quiere aplicar esto solo a los trabajadores fijos de su plantilla, unos 184, dejando fuera a los discontinuos y temporales.
En este contexto, desde el comité de empresa, formado por CCOO, UGT y CSIF, anuncian que, en los próximos días, comenzarán con las movilizaciones «y acciones contundentes», no descartando que, para este verano, se declaren en huelga, como ya hicieron en abril de 2025.
Negociaciones enquistadas
Los derechos laborales de la plantilla de Urbaser en Roquetas de Mar se mantienen en un continuo bucle temporal en el que nunca llegan a cumplirse, a pesar de los continuos compromisos de la empresa con sus empleados, con el Ayuntamiento y el SERCLA (Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía).

La situación estalló ya en la Semana Santa del año pasado con una huelga que, a pesar de extenderse durante apenas cuatro días, dejó el municipio inundado de residuos. Todo acabó con encuentro entre Urbaser y los sindicatos en el salón de Plenos del Consistorio roquetero, en el que el alcalde, Gabriel Amat, participó como mediador entre ambas partes.
La empresa reconoció las «mínimas» exigencias de sus empleados, incluyendo el reconocimiento de dos jornadas de descanso continuas por semana, algo que los trabajadores siguen sir percibir.

Los trabajadores de Urbaser en Roquetas de Mar siguen manteniendo otras reivindicaciones, como la mejora de las dependencias en el municipio y la renovación de la maquinaria. «Las oficinas de los barrios están sucias, los cuartos de trabajo no tienen baños, luz, ni agua», señala Pomares. También denuncia que uno de sus compañeros ha desarrollado una angina de pecho por las deficiencias de los equipos de limpieza, como las barredoras.
También recuerdan que, para una ciudad de 114.313 habitantes, la plantilla sigue siendo insuficiente. Con unos 184 trabajadores fijos, deberían contar con, al menos, entre 210 y 220.
Listos para el verano
En declaraciones a este medio, Antonio Pomares insiste en que, con esta posible futura huelga, la última intención de los trabajadores de Urbaser es «perjudicar a los vecinos o al municipio», siendo conscientes de lo importante que es la temporada estival para la economía local de Roquetas de Mar.

Y es que, de acuerdo al delegado del comité, cada día de parón en el servicio de limpieza municipal equivale a «tres turnos sin parar».
De momento, los trabajadores de Urbaser van a comenzar con una serie de movilizaciones y manifestaciones, y, si la empresa sigue sin dar su brazo a torcer, todo apunta a que la huelga será inevitable.




