Llevamos mucho tiempo pensando que cuándo pueden ser las elecciones en Andalucía, y parece que el presidente Juanma Moreno, en la copa de Navidad que celebró hace unos días con los altos cargos de su ejecutivo, dio a entender que su intención estaba centrada en convocar elecciones legislativas para junio del 2026, siempre y cuando Pedro Sánchez no sea capaz de mantener la pretensión, tantas veces declarada, de llegar al final de la legislatura. Si el presidente del Gobierno sorprendiera con un adelanto electoral, Moreno haría coincidir las elecciones andaluzas con las nacionales.
Cabe pensar que todas estas maniobras tienen dos objetivos claros, por un lado, dejar un lado al PSOE y, por otro, frenar la descarada subida que está teniendo Vox en toda España. Es cierto que, en Andalucía, Juanma Moreno ya goza del prestigio que le da haber gobernado varios años y la enorme crisis que está afectando a su principal rival, que hasta hace muy poco ha sido el PSOE. Es cierto que Juanma Moreno no le teme para nada a la candidata María Jesús Montero y mucho menos después de las concesiones que en materia de financiación ha presentado en favor de los catalanes y en contra de los andaluces. No obstante, cuando nos referimos a Vox las cosas cambian por completo, el partido de Abascal es una auténtica incógnita que nadie se atreve a desvelar. Todos los sondeos siguen pronosticando un aumento sucesivo de votantes y algunos se atreven a vaticinar que, posiblemente, se convierta en el segundo partido en España por volumen de votantes.
La batalla contra el PSOE la tiene clara y muy definida Juanma Moreno. No obstante, contra Vox, las cosas son totalmente diferentes y, desde luego, lo que no le gustaría al actual presidente de la junta de Andalucía es tener que volver a gobernar con los pupilos de Abascal en San Telmo.
En cuanto a la gestión de los populares al frente de Andalucía, solo les ‘ha picado’ el asunto de la sanidad, no obstante, sus posibles rivales socialistas tampoco pueden demostrar su capacidad para eliminar listas de espera sin ir más allá de esconderlas en un cajón como ya hicieron en sus últimos años de mandato.
Finalmente, indicar al respecto que lo de la privatización de la sanidad andaluza es realmente destinar a la sanidad privada el 3,7% de los casos urgentes para dinamizar la atención a los pacientes y nada más. Al menos eso es lo que ha dejado dicho Moreno para quien lo quiera ver.
En definitiva, que los populares le tienen poco miedo al PSOE y sospechan que si hay alguna sorpresa puede venir de VOX, el gran rival del PP en toda España.



