En esta línea, ha manifestado que después de horas de deliberaciones se ha considerado que “no hay animo de fastidiar las fiestas a los vecinos”, ha señalado.
En cualquier caso, Pomares también ha señalado que en próximas fechas habrá nuevos movimientos ya que “la empresa no tiene intención de entrar a negociar nada y sí de seguir con los incumplimientos del SERCLA”.
La última huelga de los trabajadores de Urbaser en Roquetas de Mar dio comienzo el pasado 10 de abril, coincidiendo con la Semana Santa, y dejó en apenas cinco días imágenes de las calles del municipio inundadas de basura y residuos, que ahora podrían repetirse. Fue necesaria la mediación del alcalde roquetero, Gabriel Amat, para arrancarle unos compromisos mínimos a la empresa, que han seguido sin implementar.




