Los flamencos vuelven a las Salinas de San Rafael en Roquetas de Mar. Así lo ha documentado en sus redes sociales la asociación Serbal (Sociedad para el Estudio y la Recuperación de la Biodiversidad Almeriense), que advierten que está «en riesgo de desaparecer».
Los ejemplares, juveniles, aún conservan el tono blanco, que irá virando al rosa o incluso al rojizo conforme se vayan alimentando de pequeños organismos acuáticos, como moluscos, crustáceos, insectos, algas o protozoos.
Este paraje, situado frente al Aquarium y al parque acuático, se ha llenado de vida gracias a las lluvias de los últimos meses, congregando en estas cubetas multitud de especies de aves, además de los famosos y vistosos flamencos, como son las avocetas, charrancitos y chorlitejos, demostrando así la importancia ecológica de este espacio capaz de albergar semejante biodiversidad.
Serbal reivindica el papel crucial de las Salinas de San Rafael que, como recuerdan, fueron recalificadas en 2008 como suelo urbano, «pese a que aún conservan valores ecológicos y culturales de gran relevancia». Desde entonces, gran parte de este humedal ha sido colmado con escombros y residuos, permaneciendo solo tres cubetas en buen estado de conservación.
Por eso, desde Serbal reivindican que «conservarlo no es una cuestión romántica: es una decisión estratégica para el territorio». La asociación ecologista segura que «con una restauración adecuada y garantizando lámina de agua permanente, podría convertirse en un humedal de alto valor ambiental y en un referente de atractivo turístico sostenible» para un municipio tan centrado en este sector como lo es Roquetas de Mar.
Aves, plantas y crustáceos prehistóricos
Las Salinas de San Rafael acogen especies vulnerables como es la gaviota de Audouin, «que utiliza este enclave especialmente durante sus viajes migratorios entre la península ibérica y África», según explica a D-CERCA Emilio González, presidente de Serbal, «llegan a concentrarse cientos de individuos».
Otro habitante destacable de las cubetas roqueteras es la Althenia orientalis, una «muy muy rara» especie de planta acuática presente en apenas una decena de parajes de la península ibérica.
Y, aunque sean discretos, están presentes dos especies de crustáceos que pueden presumir de estar entre los almerienses más antiguos del planeta: Artemia parthenogenetica y Phallocryptus spinosus, auténticos fósiles vivientes cuya apariencia permanece casi intacta desde el jurásico.
De Phallocryptus spinosus, según explican desde Serbal, «apenas existen citas en España, y en Andalucía tan solo ha sido encontrada en algunas charcas hipersalinas de Sevilla, Málaga y Córdoba», siendo las Salinas de San Rafael «la primera cita para Almería y todo el litoral mediterráneo ibérico».
Ambos crustáceos minúsculos están siendo desplazados por la invasora Artemia franciscana, originaria de América y comercializada para la alimentación de alevines en acuicultura.
«El Ayuntamiento de Roquetas de Mar pretende construir sobre estas antiguas salinas varios hoteles y edificios, y desde SERBAL siempre nos hemos posicionado en contra», trasladan desde la asociación, «pensamos que la gran cantidad de elementos naturales e históricos de interés que aún conserva, deberían ponerse en valor y enfocar este lugar como museo al aire libre y aula de la naturaleza».





