Durante la tramitación de la nueva Ley, el profesor ejidense y miembro de la Asociación Cultural Ángel Aguilera Alférez, Francisco Miguel Guerrero Montero, ha participado como ponente en la Comisión de Cultura del Parlamento Andaluz celebrada el 27 de enero de 2026, encargada de recoger las propuestas de distintas asociaciones y expertos.
En su ponencia, el profesor Guerrero defendió los importantes avances del nuevo proyecto de ley, como la consideración y protección de nuevos patrimonios, especialmente las fortificaciones de la Guerra Civil Española, campo sobre el que es especialista.
Sin embargo, propuso ampliar el marco temporal de protección, solicitando la inclusión no solo de las fortificaciones de la guerra civil, sino también de la postguerra, alegando que existen cientos de construcciones de esa época que igualmente deben protegerse, ubicadas especialmente en la provincia de Cádiz, y también en Huelva y Almería.
En segundo lugar, incidió en la necesidad de que la ley no sólo incorporase las meras fortificaciones, fortines y trincheras, debiendo ampliar la consideración de patrimonio histórico y cultural a vestigios de la arquitectura militar del siglo XX.
Además, propuso la realización de un Libro Blanco, un “Plan Regional de Fortificaciones de la Guerra Civil y posguerra en Andalucía”, necesario para una gestión integral y coordinada de estos vestigios históricos.
Finalmente, la redacción definitiva de la Ley de Patrimonio Cultural de Andalucía ha acogido las propuestas del profesor ejidense, introduciendo en la Disposición Adicional Segunda “Las fortificaciones de la Guerra Civil y Posguerra españolas anterior a 1945” como Bienes de Interés Patrimonial.
Y en la Disposición Adicional Tercera, que indica los bienes patrimoniales susceptibles de incorporar a los Catálogos Urbanísticos de los Ayuntamientos, también se incorpora “La arquitectura militar de la Guerra civil y Posguerra española anteriores a 1945”.
De esta forma, la nueva ley de Patrimonio andaluza, se suma otras legislaciones autonómicas en el reconocimiento de este importante patrimonio Histórico y cultural, y se convierte en pionera en la inclusión y defensa de elementos de arquitectura militar posteriores a la guerra civil. Camino este, que seguro será seguido por otras Comunidades Autónomas.




