La Policía Nacional ha detenido a los tres presuntos responsables de un prostíbulo en la localidad de El Ejido e identificado a dos posibles víctimas explotación sexual.
El pasado 13 de enero, los agentes del Grupo UCRIF (Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales) de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, con la colaboración de la UPR (Unidad de Prevención y Reacción) de El Ejido llevaron a cabo la entrada y registro tanto en el establecimiento investigado como en el domicilio del principal responsable.
La denominada Operación Milanesa ha permitido la detención de tres personas, un hombre y dos mujeres, como presuntos autores de los delitos de explotación sexual, pertenencia a organización criminal, delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, contra los derechos de los trabajadores y contra la salud pública, ya que en su local también se dedicaban al menudeo de cocaína.
Una organización jerarquizada
La investigación que dio lugar a este operativo comenzó en mayo del año pasado, cuando las autoridades tuvieron conocimiento de la la existencia de un entramado delictivo que se aprovechaba de la situación de especial vulnerabilidad de mujeres de origen magrebí y sudamericano, obligándolas a ejercer la prostitución en un local ejidense de ocio nocturno.
Durante sus pesquisas, los policías constataron que la prostitución se ejercía de manera habitual y continuada en el establecimiento, lo que dio lugar a un control policial previo con el que se reforzaron los indicios sobre la actividad delictiva que se venía investigando. Durante dicha actuación se activaron los protocolos de identificación de posibles víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual, identificando a dos de ellas.
Las declaraciones recabadas, junto con las diligencias practicadas, permitieron determinar que la organización estaba integrada por tres personas con roles claramente diferenciados. El principal responsable, que contaba con diversos antecedentes policiales desde el año 2019, entre ellos un delito de corrupción de menores, se encargaba de la captación y traslado de las mujeres, controlando su actividad y obteniendo un beneficio económico directo del 50% de cada servicio sexual, además de gestionar la venta de sustancias estupefacientes en el interior del local. Las otras dos personas detenidas desempeñaban funciones de supervisión, control y contabilidad, tanto de las mujeres que trabajaban como camareras como de aquellas que ejercían la prostitución, colaborando igualmente en la distribución de estupefacientes.
Durante los registros se intervinieron diversas cantidades de dinero en efectivo, libretas de control con datos de las trabajadoras, documentación relacionada con los hechos investigados y cocaína, entre otros efectos.
Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de El Ejido, que decretó el ingreso en prisión del principal investigado, así como la clausura temporal y el precinto del establecimiento
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones de otras personas que pudieran estar relacionadas con los hechos.




