Las fuertes rachas de viento registradas desde el pasado sábado, que han alcanzado velocidades de hasta 140 km/h, han provocado graves daños en los invernaderos de toda la provincia. Según las primeras estimaciones contrastadas con la Delegación de Agricultura y el Ayuntamiento de El Ejido, la superficie afectada podría superar las 200 hectáreas, con al menos 50 hectáreas de estructuras y cultivo destruidas.
Según estimaciones de la concejalía de Agricultura ejidenses, de las 200 hectáreas dañadas, unas 150 hectáreas se han visto afectadas por la pérdida del plástico de cubierta, dejando a merced del aire durante horas a las plantaciones, en su mayoría de pimiento, y generando graves pérdidas de producción en cultivos que se encontraban a mitad de su ciclo productivo.
El secretario provincial de COAG Almería, Andrés Góngora, ha recorrido esta mañana las zonas más castigadas en el norte de El Ejido, constatando que el fenómeno meteorológico, caracterizado por fuertes remolinos y ráfagas sostenidas, ha arrancado cubiertas y ventanas, dejando los cultivos expuestos y provocando pérdidas irreversibles en plena campaña productiva. También ha visitado los invernaderos dañados el concejal de Agricultura y Medio Ambiente, Manuel Martínez, acompañando al delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Almería, Antonio Mena.

La borrasca Oriana ha golpeado con fuerza a los invernaderos de la provincia. «Estamos ante un nuevo golpe para la agricultura. Hay invernaderos, tanto antiguos como de reciente construcción, que han quedado destrozados. En muchos casos, los agricultores tendrán que partir de cero, afrontando la reconstrucción total», ha señalado Góngora.
El temporal ha afectado también a la industria auxiliar, principalmente semilleros, como es el caso de Confimaplant, uno de los afectados por Oriana, donde desde el primer momento están trabajando para minimizar los daños y garantizar que puedan seguir prestando servicio a los agricultores de cara a la campaña de primavera.
En este sentido, el edil de Agricultura ha incidido en que “aún es pronto para dar cifras, puesto que estamos todavía recabando toda la información que nos permita cuantificar las pérdidas”, al tiempo que ha lamentado que esto sea “un nuevo golpe para nuestros agricultores, que desde el inicio de campaña están teniendo que luchar contra plagas y virosis, y que han visto además como en las últimas semanas, los sucesivos episodios de lluvia y viento están provocando mermas en sus producciones”.

Así, COAG Almería ha instado a la Junta de Andalucía y a la Delegación de Agricultura, con cuyos representantes ha coincidido durante la inspección de la zona, a agilizar lo máximo que sea posible la evaluación técnica de los daños, solicitando la activación de dos vías de actuación urgentes, tanto ayudas directas de emergencia destinadas a recuperar la capacidad productiva de los agricultores, de forma inmediata, para evitar así el abandono de la actividad; y un Plan de modernización a medio plazo, aprovechando la elaboración del nuevo marco presupuestario, para reforzar las estructuras más antiguas que se han mostrado especialmente vulnerables ante los fenómenos adversos.
Una provincia castigada por la crisis climática
Asimismo, el responsable provincial ha recordado que la crisis no se limita al sector hortofrutícola. La ganadería, el sector del cereal y los frutos secos de secano también enfrentan una situación crítica. En el caso del cereal, las inundaciones previas y el viento han imposibilitado la siembra, dando por perdida la cosecha en amplias zonas de la provincia.

COAG Almería hace un llamamiento a todos los agricultores y ganaderos afectados para que tramiten a la mayor brevedad su Informe de Daños a través los medios disponibles, Oficinas Comarcales Agrarias (OCA) o las sedes de la propia organización. Esta recopilación de datos es imprescindible para agilizar la gestión de las ayudas y garantizar la continuidad de la actividad.
Desde la consejería de Agricultura se ha reconocido oficialmente que, entre septiembre y primeros de octubre de 2025, más de 300 hectáreas de pimiento habían tenido que ser arrancadas debido a los daños provocados por el Thrips parvispinus. Una cifra que las principales organizaciones agrarias elevan hasta las 300 hectáreas, la mayor parte de ellas zonas de alta concentración de pimiento como El Ejido, y a las que se unen otras muchas hectáreas de producción con pérdidas económicas en muchos casos superiores al 40%, con importantes cifras en destrío y segundas categorías.




