El último pleno municipal del Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha iniciado, ya en su primer punto, con el tema más candente en la localidad, el cierre del cuartel de la Guardia Civil por la llegada de la Policía Nacional.
En su intervención, el alcalde, Gabriel Amat (PP), ha vuelto a recordar que en la sesión plenaria del pasado 8 de junio, por unanimidad de todos los grupos políticos, se aprobó una moción en defensa de la permanencia de la Guardia Civil en el municipio y para reclamar que ambos cuerpos de seguridad puedan prestar servicio en la ciudad.
«Es lo que hemos pedido todos, pero el Gobierno lo ve de otra manera», ha dicho el regidor, que también ha defendido que el Gobierno local ha atendido todas las necesidades que les han requerido ambos cuerpos policiales.
«Hay que hacer lo que la ley te permite que hagas», ha señalado, «el Gobierno ahora dice que viene la Policía Nacional, les hemos dado lo que nos han pedido, les dijimos que queríamos seguir con la Guardia Civil, porque dijeron que vendrían 320 policías y se han quedado en 210», y «en esa línea lo estamos moviendo, dentro de las competencias que tiene un Ayuntamiento».

«Queremos seguridad para nuestros hombres y mujeres del término municipal de Roquetas», concluyendo con «vamos a intentarlo entre todos, si somos capaces, pero sin hacer populismos, que a veces rompen cosas», haciendo referencia a las intervenciones anteriores.
Rafael Torres, portavoz del PSOE, ha usado la misma palabra para describir los discursos de los grupos municipales de Almería Avanza y Vox.
“No es lo mismo tener que tomar decisiones en un Gobierno que estar en la oposición”, ha arrancado.»Todos queremos que haya mucha policía, pero están los números», apuntando que «en la actualidad hay 180 guardias civiles, y van a venir 210 policías nacionales, las matemáticas están claras».
Torres ha argumentado que «La Policía Nacional está especializada en la criminalidad en las ciudades, y son ellos los que tienen las competencias en extranjería, son ellos quienes abren expedientes de expulsión, y Roquetas de Mar, con un 30% de población extranjera, los necesita». También ha reivindicado el trato que, a su juicio, recibirán los agentes del cuartel cerrado, afirmando que «ninguno se irá de la provincia, algunos irán a Vera, a Huércal de Almería, Pechina… Pero la mayoría irán» al futuro Puesto Principal de Vícar, aún en proyecto.
El portavoz socialista, que remarca que siempre ha defendido la demarcación compartida en el municipio, también ha llegado a acusar, aunque de soslayo, a la propia Guardia Civil de rechazar esta medida. «Habrá que preguntarse por qué», ha añadido.
Manifestación el 13 de julio
Para el próximo lunes, 13 de julio, una decena de asociaciones profesionales de guardias civiles han convocado una concentración frente a las puertas del cuartel, a partir de las 11:00, para evitar su clausura.
Tanto Gabriel Amat como el portavoz de Vox, José Manuel Puente, han mostrado su apoyo a esta protesta, mientras que Torres les ha advertido que «tengan cuidado con esas manifestaciones, en foros de ciertos ultras y fanáticos, cuidado con lo que se hace y con lo que se manifiesta uno».

Las organizaciones convocantes son: la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), la Asociación Profesional de Cabos Guardia Civil, Justicia Guardia Civil (Jucil), Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Asociación Escala Suboficiales de la Guardia Civil (ASES-GC), Unión de Oficiales Guardia Civil Profesional, Independientes de la Guardia Civil (IGC), Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) y Unión de Guardias Civiles (UNIÓNGC).
«La movilización llega tras meses de incertidumbre y silencio institucional», aseguran las asociaciones en su comunicado a los medios, «pese a los anuncios sobre la implantación de la Policía Nacional en Roquetas de Mar, la Dirección General de la Guardia Civil (DGGC) sigue sin informar a los agentes destinados en la localidad sobre qué ocurrirá con la unidad, sus competencias o el futuro de los profesionales que llevan décadas prestando servicio en el municipio».
Las asociaciones acusan a la Dirección General de «hermetismo» y de haber «abandonado» a los agentes destinados a Roquetas de Mar, «que continúan sin recibir ninguna explicación oficial mientras conocen por los medios de comunicación decisiones que afectan directamente a su futuro, y de sus familias».
También señalan «el deterioro» del cuartel local, «que necesita una reforma integral», ya que carece de calabozos propios, escasean vehículos adecuados para hacer frente al narcotráfico y, aseguran, no se cubren las vacantes.
En su escrito recalcan que con esta convocatoria no pretenden «enfrentar a unos cuerpos policiales con otros, sino defender la continuidad de una unidad que ha demostrado durante décadas su compromiso con la seguridad de Roquetas de Mar», pero sí añaden que, a su juicio, «la llegada de la Policía Nacional no resolverá por sí sola los problemas de criminalidad del municipio si no va acompañada de una planificación rigurosa y de un refuerzo de los recursos policiales».
Las asociaciones recuerdan que la Guardia Civil «conoce en profundidad la realidad del municipio, la evolución de la delincuencia, sus barrios y las necesidades de seguridad de sus vecinos». Por ello, consideran que cualquier modificación del modelo policial debe realizarse con transparencia, criterios técnicos y una planificación adecuada, «nunca debilitando una unidad plenamente consolidada».
El destino de los guardias civiles de Roquetas
En un comunicado remitido a los medios, la Comandancia de Almería explica que el cierre del cuartel de Roquetas de Mar afectará a 180 guardias civiles, y a sus familias, destinados en el Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce; en el Equipo Territorial de Policía Judicial y a los efectivos dedicados a la seguridad del Centro Penitenciario de El Acebuche y la Subdelegación del Gobierno en Almería.
El personal destinado actualmente en Roquetas de Mar se reubicará en otros puestos de la provincia de Almería. Se prevé que una parte significativa se despliegue en el nuevo acuartelamiento proyectado en Vícar, incluido el Equipo Territorial de Policía Judicial.

Los municipios de Enix y Felix, que actualmente forman parte de la demarcación territorial del Puesto Principal de Roquetas-Aguadulce, pasarían a depender del Puesto Principal de Vícar, al encontrarse más próximos geográficamente, compartir el mismo partido judicial de Almería y presentar una mayor coherencia territorial y operativa de dicha unidad.
De acuerdo al comunicado, el personal afectado por la reorganización sería cesado en sus destinos, «adquiriendo el derecho preferente por disolución o supresión de la unidad de destino para ocupar vacantes por antigüedad o concurso de méritos en unidades de la misma provincia». Dicho derecho gozaría del primer orden de prelación respecto de cualquier otro derecho preferente concurrente en la solicitud de un mismo destino.
Para la AUGC, la nota de prensa confirma que la seguridad de las familias de los agentes roqueteros «queda en el aire». «Ni un solo plazo sobre el «proyectado» acuartelamiento de Vícar, ni una cifra sobre cuántos efectivos absorberá esa unidad, ni una palabra sobre cuántos guardias civiles quedarán fuera y serán dispersados por la provincia», apuntan, «se habla de ‘estudios’, de ‘transición ordenada’ y de ‘soluciones que minimicen el impacto’, pero no se ofrece un solo compromiso verificable».
El trabajo del Instituto Armado
Como remarca la asociación Justicia Guardia Civil (JUCIL), el Puesto Principal de Roquetas de Mar es una de las unidades con mayor actividad de Andalucía, con más de 12.000 diligencias y más de 1.000 detenidos cada año. Sus 180 guardias civiles conocen en profundidad la realidad del municipio, sus barrios, la evolución de la delincuencia y los principales focos de criminalidad.
Frente al cierre del cuartel, JUCIL defiende un modelo de competencias compartidas entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, que permita aprovechar la experiencia, el conocimiento del territorio y la capacidad operativa de ambos cuerpos al servicio de los ciudadanos. En este sentido, recuerda que en Andalucía hay 25 términos municipales donde se da esta situación.
“Roquetas de Mar no necesita menos Guardia Civil; necesita más seguridad. Eliminar un cuerpo que lleva décadas protegiendo este municipio será un error histórico. La solución pasa por sumar recursos, no por sustituir a quienes conocen perfectamente la realidad de esta localidad”, afirma Rafael Maldonado, subsecretario nacional de Relaciones Institucionales de la asociación y su secretario provincial en Almería.



