El Estadio Municipal de Santo Domingo acogió el pasado domingo un intenso encuentro correspondiente a la fase de ascenso a División de Honor, en el que Poli Ejido y Granada CF firmaron un empate sin goles que deja la eliminatoria completamente abierta para el partido de vuelta.
Desde el inicio, el conjunto celeste intentó asumir la iniciativa ante su afición, buscando profundidad por las bandas y tratando de generar peligro en las inmediaciones del área rival lanzando balones a Nano. Por su parte, el Granada CF se mostró sólido en defensa y bien organizado, dificultando la circulación ofensiva de los locales.
Las ocasiones de gol fueron escasas durante la primera mitad. En el minuto 43, en la jugada más clara para marcar de los locales, Carlitos cayó al suelo por una fractura de tibia y peroné, además el árbitro le mostró la cartulina amarilla atribuyéndole a él una entrada que nadie vio. El jugador tuvo que abandonar el campo en ambulancia.
Tras el descanso, el ritmo del encuentro aumentó. El Poli Ejido dio un paso adelante en busca de la victoria, disfrutando de sus mejores momentos del partido y acercándose con más frecuencia a la portería visitante. Sin embargo, la zaga granadinista respondió con firmeza, manteniendo la concentración y evitando que las aproximaciones locales se transformaran en ocasiones claras.
El Granada también dispuso de sus opciones al contragolpe, aprovechando los espacios que fue dejando el conjunto ejidense en su intento por desnivelar el marcador. No obstante, la falta de acierto en los metros finales y el buen trabajo defensivo de ambos equipos mantuvieron intacto el 0-0 hasta el pitido final.
Con este resultado, la eliminatoria queda totalmente abierta y será el encuentro de vuelta el que decida cuál de los dos equipos logra el pase a la siguiente ronda. El empate refleja la igualdad vivida sobre el césped de Santo Domingo en un duelo marcado por la intensidad, la disciplina táctica y la emoción propia de una fase de ascenso.



