La Policía Nacional ha detenido en El Ejido a un matrimonio, un hombre y una mujer de de 35 y 30 años, implicados en una trama de trata de blancas. Ambos eran los propietarios de dos casas situadas en localidades de Granada y Almería, en las cuales, obligaban a un total de siete mujeres a ejercer la prostitución para el pago de la deuda contraída por traerlas a España.
Esta es la tercera parte de la denominada Operación Goya que el pasado mes de marzo dio lugar a la detención de esta misma pareja, además de otro varón de 43 años y otras dos mujeres de 20 y 35 años. El matrimonio detenido había ingresado en prisión, pero salieron tras abonar una fianza. A pesar de esto, retomaron la actividad ilícita y amenazaron a dos de las víctimas para que variasen su testimonio y tratar de volver a reclutarlas, dando lugar a la segunda y tercera parte de la investigación.
Su modus operandi consistía en captar en países de Latinoamérica a mujeres en situación económica y familiar vulnerable a quienes sufragaban los gastos del viaje y las hacían entrar en España como turistas. Eso les generaba una deuda con la pareja de 2.000 euros a los que había que añadir 1.000 euros más de intereses. Para saldar esta cantidad estaban obligadas a prostituirse en ambas viviendas los siete días de la semana durante 15 horas, tiempo en el que no podían salir de la casa y estaban obligadas a atender a cualquier cliente. Para no poder saltarse ninguna “norma” las mujeres eran controladas por un sistema de videovigilancia instalado en las viviendas.
Ambos han sido puestos a disposición del Juzgado de Guardia de El Ejido, acusados de delitos contra los derechos de los extranjeros y los trabajadores, y también de quebrantamiento de orden de alejamiento.
Operación Goya I
Este entramado criminal mantenía cautivas a seis mujeres en El Ejido y cinco en Granada, todas de nacionalidad venezolana y colombiana. Estaban sometidas a un férreo control por videovigilancia de 24 horas los siete días de la semana, en condiciones de hacinamiento, y las obligaban a prostituirse y a ofrecer sustancias estupefacientes a sus ‘clientes’.
La primera pista de la existencia de este entramado llegó a la Policía Nacional en Granada, donde averiguaron que, en un pueblo del cinturón metropolitano de la capital provincial, retenían a estas mujeres y que, además, usaban como punto de venta de drogas. Los agentes lograron identificar al responsable de suministrar los estupefacientes, un hombre de 43 años, que ya contaban con antecedentes. Por otra parte, los responsables de la explotación de las mujeres vulnerables resultaron ser una pareja, un varón español y una mujer ecuatoriana, de 30 y 35 años respectivamente. También eran los propietarios de otra vivienda y un local en El Ejido.
Una vez realizadas las averiguaciones correspondientes, la Operación Goya continuó con los registros. Los primeros, en Granada, donde se inspeccionaron un piso y dos cocheras, encontrando en ellos cerca de 11 kilos de marihuana, casi un kilo de hachís, varias dosis de cocaína rosa, cerca de 200 plantas de marihuana, cerca de 5.000 euros en metálico, dos revólveres, una pistola de aire comprimido y munición de diverso calibre. También hallaron, y rescataron a cinco mujeres.
El operativo se trasladó entonces al municipio de El Ejido, donde, según ha podido averiguar este medio, se realizaron registros en una vivienda y un local, en los que los agentes salvaron a seis mujeres y detuvieron a otras dos, de 20 y 35 años y nacionalidad colombiana, como parte de esta organización criminal. También seincautaron más de 51.000 euros en metálico, varios teléfonos móviles, documentación contable y varios envoltorios de cocaína.
Explotadas y vulnerables
Como trasladan desde la Comisaría Provincial de Granada, las mujeres víctimas de esta trama de trata de blancas erancaptadas en sus países y elegidas entre personas vulnerables, generalmente concargas familiares, facilitándoles el pasaje de avión, un pasaporte, una reservade hotel y dinero en efectivo, todo poder entrar en España simulando ser turistas. Una vez en el aeropuerto de destino, eran llevadasdirectamente a los pisos de Granada o El Ejido, donde las coaccionaban a ejercer laprostitución para saldar la «deuda» contraída con sus facilitadores.
En estas viviendas vivían hacinadas en una habitación, ya que las demás estaban a disposición de los clientes, los cuales concertaban las citas a través de móviles que ellas debían atender las 24 horas del día durante los siete días de la semana. Además, tenían coartada la libertad de movimientos, siendo controladas permanentemente a través de un sistema de videovigilancia y sometidas a un estricto conjunto de normas de comportamiento, por ejemplo, si rechazaban a un cliente, eran penalizadas con una multa que debían abonar en metálico.
900 10 50 90: el teléfono contra la trata
La Operación Goya ha sido desarrollada por la denominada operación «Goya» ha sido desarrollada por agentes de laBrigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Granada contando con lacolaboración de la Brigada Provincialde Extranjería y Fronteras de Almería y la Brigada Local de Extranjería yFronteras de El Ejido.
Esta operaciónse enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de SeresHumanos con Fines de Explotación Sexual que lucha contra entramados y organizacionescriminales que se aprovechan de la situación de vulnerabilidad de algunasextranjeras a quienes explotan sexualmente atentando contra sus derechos másfundamentales mediante esta forma de esclavitud y violencia de género.
La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y un correo electrónico trata@policia.es para facilitarla colaboración ciudadana y la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos, no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica.



