Agentes de Policía Nacional han detenido en Murcia al presunto responsable de tirotear a una abogada en El Ejido con una pistola de calibre 32.
Según publican varios medios, ha sido hallado a bordo de un tren con destino a Alicante, al rededor de las 17:50 de este pasado domingo, 19 de julio. Al detenido se le atribuyen los delitos de tentativa de homicidio agravado y amenazas graves contra su exempleador.
De acuerdo a Emergencias 112 Andalucía, el suceso tuvo lugar sobre las 9:30 horas en el despacho de la joven letrada, entre las calles Granada y Venezuela, próximas a la parte norte del Bulevar. De acuerdo a fuentes policiales, la principal hipótesis que se maneja es que el autor del disparo fue un cliente insatisfecho con el resultado de un proceso judicial.

La víctima resultó herida en la zona abdominal, en el costado, apuntan a D-CERCA fuentes cercanas al caso. Fue trasladada al Hospital Universitario de Poniente con pronóstico reservado.
El responsable sería un cliente de la abogada, un hombre de origen marroquí en situación irregular que habría llegado a España en patera, lo que está dificultando su búsqueda por parte de las autoridades, al no contar con un domicilio ni ningún tipo de arraigo en la zona, aunque se están haciendo grandes esfuerzos para localizarlo, tratándose de un individuo extremadamente peligroso y armado.
La condena de los colegios
Tanto el Consejo Andaluz de Colegios de Abogados como el Colegio de la Abogacía de Almería han expresado sus más rotundas condenas.
«Cualquier amenaza o intimidación dirigida contra un profesional de la abogacía por el desarrollo de sus funciones supone un ataque directo al propio Estado de Derecho», trasladan desde el Consejo en un comunicado a los medios, «la función constitucional de la abogacía consiste en garantizar el derecho de toda persona a una defensa técnica, libre e independiente».

Por su parte, el Colegio de la Abogacía de Almería mantener «un contacto directo, cercano y permanente» con la víctima. «Tanto el decano como la Junta de Gobierno le han trasladado todo el apoyo, la solidaridad y el afecto de la abogacía almeriense en su conjunto». Asimismo, el Colegio ha garantizado a la letrada «su total disposición, respaldo y acompañamiento institucional en cualquier decisión o medida que decida adoptar a raíz de este suceso, poniéndose a su entera disposición para todo aquello que pueda requerir».
El organismo recalca «que cualquier acto de violencia, coacción, amenaza o intimidación dirigido contra un profesional del derecho por el desarrollo de su labor constituye un hecho de extraordinaria gravedad. Este tipo de conductas representan un ataque frontal e intolerable al propio Estado de Derecho, cuya piedra angular es el derecho fundamental de toda persona a recibir una defensa técnica, libre e independiente. Sin la salvaguarda y la protección de los profesionales que ejercen esta labor, el sistema de garantías decae».
«Desde la abogacía almeriense se reivindica el máximo respeto a las más elementales normas básicas de convivencia pacífica, recordando que la violencia, bajo ninguna circunstancia y en ningún contexto, puede encontrar acomodo o justificación como mecanismo de respuesta ante cualquier tipo de discrepancia. El diálogo, el respeto mutuo y el estricto cumplimiento de la legalidad deben prevalecer siempre como únicas vías para la resolución de conflictos en una sociedad democrática».



