Los vecinos y vecinas de Roquetas de Mar han abarrotado este lunes la plazuela frente al cuartel local exigiendo que se paralice su cierre al grito de “‘¡La Guardia Civil se queda aquí!”.
La próxima llegada de la comisaría de Policía Nacional al municipio precipita la clausura de las instalaciones, lo que obligará a reubicar a los cerca de 180 agentes allí destinados.
“Esta decisión se ha tomado por meramente intereses políticos, no hay criterios policiales para ello”, ha denunciado Rafael Maldonado, subsecretario nacional de Jucil, que ha actuado como portavoz de todas las asociaciones convocantes.

Los agentes desplazados por el cierre serán redistribuidos a otros puestos de la provincia de Almería, principalmente a la primera y la tercera compañía, cuyas demarcaciones abarcan desde Adra a Laujar de Andarax, y Fiñana. “En algunos casos esto podría obligar a los agentes a desplazamientos superiores a una hora desde su vivienda”, asegura Maldonado, “incrementando su horario laboral hasta las diez horas, con sus gastos de combustible y las dificultados de conciliación familiar”.
Otra opción sobre la mesa es el futuro cuartel de Vícar, aunque para su inauguración se habla de un plazo de entre dos y tres años. “Si la Policía Nacional viene en diciembre, ¿qué hacemos durante ese tiempo?”, se pregunta el portavoz de Jucil, “además, es materialmente imposible que los 180 agentes puedan acabar en ese puesto, que actualmente tiene a 50”.

“Se ha dejado durante décadas morir a la Guardia Civil en Roquetas de Mar”, ha declarado Maldonado ante los medios, “no se han hecho infraestructuras como necesita este cuartel, es inadmisible que con más de mil detenidos al año no tuviéramos calabozos propios, que tengamos que hacer traslados incluso hasta Adras para llevar detenidos, y no se haya aumentado la plantilla ni los medios materiales”.
El alcalde, Gabriel Amat, mantiene la esperanza en que se pueda revertir esta situación. “Vamos a intentar por todos los medios darle seguridad a de Roquetas, pero también darle estabilidad a todas aquellas personas que han estado aquí toda la vida”.
Demarcación compartida
Tanto Amat como las asociaciones convocantes han exigido que en Roquetas se implante un modelo de demarcación compartida entre ambos cuerpos, como en otros 25 municipios andaluces, siendo El Ejido el ejemplo más cercano.
“Se podría hacer perfectamente”, asegura Maldonado, “Roquetas y la Urba para la Policía Nacional, y Aguadulce y El Parador para la Guardia Civil”.

Desde sus redes sociales, el PSOE roquetero acusa a los mandos de Instituto Armado de negarse a aceptar la situación. “No quieren”, aseguran.
“Como bien comprenderá ese concejal, esos mandos no tienen la última palabra”, ha respondido el portavoz de Jucil, “es el Ministerio de Interior”. Por su parte, Amat ha calificado las palabras de socialistas de mentira.
En el pleno municipal del pasado 8 de junio, todos los grupos del Ayuntamiento de Roquetas de Mar votaron a favor de una moción en defensa de la permanencia de la Guardia Civil en el municipio y para reclamar que ambos cuerpos de seguridad puedan prestar servicio en la ciudad.

La concentración frente al cuartel roquetero ha sido convocada por la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), la Asociación Profesional de Cabos Guardia Civil, Justicia Guardia Civil (Jucil), Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Asociación Escala Suboficiales de la Guardia Civil (ASES-GC), Unión de Oficiales Guardia Civil Profesional, Independientes de la Guardia Civil (IGC), Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) y Unión de Guardias Civiles (UNIÓNGC).




