Semana complicada en la parte más oriental del Poniente almeriense. Esta mañana, los vecinos de La Envía (Vícar) despertaban entre gritos de pánico y el sonido de los disparos, y el pasado jueves un turista madrileño se veía envuelto contra su voluntad, en medio de un relajante paseo matutino, en un desembarco de drogas en Roquetas de Mar.
Tiroteo en Vícar
Como adelantaba Ideal, a las 6:50 horas de la mañana de este viernes, 3 de julio, en la calle Castaños, tiradores desconocidos acribillaron un Audi Q3 frente a la atónita mirada de no pocos vecinos que vivieron momentos de auténtica angustia, según relatan fuentes cercanas a D-CERCA, que también indican que los vehículos de los implicados «no son de La Envía», aunque de momento se desconoce su procedencia.
La Guardia Civil ya ha iniciado la pertinente investigación para esclarecer estos hechos, por los que aún no hay detenidos, y mantiene abiertas todas la vías. No consta que ninguna persona haya resultado herida.

Vícar suma así un nuevo incidente con armas de fuego implicadas tras el tiroteo en la calle Bitácora del barrio de la Cañada Sebastiana, que ha llevado a la agrupación local del PP a señalar la escalada de la delincuencia en el municipio.
El portavoz del partido, José Manuel Manzano, denuncia «la ausencia de agentes de la Policía Local en las calles», relacionándolo con el aumento de la criminalidad. También asegura a este medio que existe un grave problema con las plantaciones indoor de marihuana en la localidad, que están provocando cortes de luz intermitentes en las zonas afectadas.
Desembarco de droga en Roquetas
Poco más de 24 horas antes de este suceso, en Roquetas de Mar un turista madrileño sufría, prácticamente, el secuestro a manos de narcotraficantes.
De acuerdo a La Voz de Almería, sobre las 6:15 horas de este pasado jueves, 2 de julio, este hombre fue testigo, mientras paseaba, de un desembarco de drogas en la playa de Las Palmerillas.
No logró pasar desapercibido y dos hombres se aproximaron a él para proceder a apuntarlo con una pistola y un fusil, condiciéndolo contra su voluntad tras el antiguo cuartel de la Benemérita en la localidad, donde lo mantuvieron retenido durante unos minutos hasta que terminó la descarga.
Fuentes cercanas apuntan a este medio que los responsables formarían parte de un clan de la capital dedicado al tráfico de estupefacientes. La víctima resultó ilesa, aunque le sustrajeron el móvil para evitar que pudiera dar aviso a las autoridades.
El Instituto Armado ya ha iniciado la investigación de este incidente, y de momento mantiene toda la información reservada.



