La Unión Federal de Policía (UFP) exige al alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, «que deje de poner excusas y facilite la implantación de la Policía Nacional» en su municipio. El sindicato policial asegura que el primer edil está llevando a cabo «maniobras políticas que amenazan con retrasar nuevamente una infraestructura esencial para la seguridad de más de cien mil vecinos».
En el último Pleno municipal celebrado en el Ayuntamiento roquetero, se aprobó por unanimidad el protocolo general de actuación con la Dirección General de la Policía Nacional, estableciendo así el marco de colaboración institucional para la implantación de este cuerpo en la ciudad.
En su intervención, Amat recordaba que ya se han puesto a disposición del Ministerio de Interior 642 metros cuadrados divididos en tres locales de titularidad municipal situados en la Plaza de Toros, cuya entrega no se ha hecho efectiva porque, asegura, «desde el Gobierno de España nos dijeron que no había partida presupuestaria, a pesar de que nos la pidieron con urgencia».
El regidor también mantiene su proyecto para que tanto la Guardia Civil permanezca en Roquetas tras la llegada de la Policía Nacional. «Lo mandamos a Interior y todavía no hemos obtenido respuesta”.
Para UFP, esta pretensión «no responde a la realidad establecida por la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y corre el riesgo de convertirse en una excusa para prolongar indefinidamente una negociación que debería estar ya resuelta».
Desde el sindicato informan de que la construcción de la Comisaría de Policía Nacional de Roquetas de Mar ya figura en el Plan de Programación de Infraestructuras para la Seguridad del Estado 2025-2029. «Por tanto, el debate ya no debería centrarse en poner condiciones imposibles o plantear escenarios inviables jurídicamente», traslada la organización en un comunicado, «sino en colaborar lealmente para que el proyecto se materialice cuanto antes».
El culebrón
La rocambolesca historia de la Comisaría de Roquetas de Mar sigue así dando tumbos desde que a principios de los años 90 del siglo pasado, cuando UFP ya reclamaba su implantación en este municipio que, en 2026, sobrepasa los 100.000 habitantes y se ha convertido en un de los más poblados de Andalucía.

Durante todo este tiempo, su implantación se ha visto enmarañada por luchas políticas de todos los niveles desde el local al nacional, y con todos los colores del espectro implicados. Así, en los últimos años, Amat ha señalado siempre al Ejecutivo de Pedro Sánchez como principal escollo, acusándolo, y al PSOE de haberlo «engañado más de una vez con la seguridad de Roquetas de Mar».
A principios de este año, el alcalde dirigió una misiva al Subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, en la que expresaba “su preocupación por la situación de seguridad del municipio”, a la vez que reiteraba la necesidad urgente de contar con la Comisaría. Este gesto, de acuerdo a fuentes municipales, habría accelerado el proceso.
Sin embargo, Amat siempre ha mostrado varias exigencias para implantar la comisaría: una, que llegara con una plantilla de, al menos, 300 agentes; y la otra, que la Guardia Civil se mantenga presente en el municipio.
«La historia reciente demuestra que cada vez que se ha abierto una oportunidad para hacer realidad esta comisaría, han aparecido obstáculos que lo han terminado frustrando», trasladan desde UFP, «por ello, exigimos al equipo de gobierno municipal que abandone cualquier estrategia dilatoria, que actúe con responsabilidad institucional y que facilite sin reservas la implantación de la Policía Nacional en el municipio».




