El juzgado ha decretado el ingreso en prisión a espera de juicio del joven que el pasado viernes agredió a dos agentes de la Guardia Civil y otros dos de la Policía Local en el barrio de Las 200 Viviendas de Roquetas de Mar. Los efectivos acudieron para intervenir en el atraco de una tienda en el que una persona resultó herida por el detenido, que llevaba un cuchillo de grandes dimensiones.
El autor, para que el la acusación particular de Jucil y la Fiscalía piden hasta seis años de cárcel, cuenta con varios antecedentes por agresiones a agentes de la autoridad. El día anterior a estos hechos ya cometió hurto en el mismo establecimiento en el que fue detenido.
El secretario de Jucil Almería, Rafael Maldonado, denuncia que, en lo que llevamos de año, su asociación ha contabilizado ya trece agresiones contra guardias civiles solo en esta provincia, una cifra que tampoco es la total, ya que son solo los casos que ha podido registrar esta asociación. Seis habrían sido a mano de españoles, y siete por extranjeros.
Maldonado vuelve a reivindicar la necesidad de que los guardias civiles sean reconocidos como Profesión de Riesgo, como lo son los policías locales, y denuncia que el Ministerio de Interior «no haga nada por subsanarlo». De igual modo, agradece a los servicios jurídicos de Jucil por su dedicación «para que no quede impune ninguna agresión a los agentes de la autoridad».
Resistencia a la autoridad
Este pasado 13 de marzo, dos agentes de la Guardia Civil y otros dos de la Policía Local de Roquetas acudieron sobre las 16:00 al atraco a tienda del barrio de Las 200 Viviendas en el que estaba implicado un joven de origen senegalés de unos 24 o 26 años armado con un cuchillo de grandes dimensiones. Una persona resultó herida al tratar de desarmarlo y tuvo que ser atendido en el centro médico.
El atracador no solo se negó a cumplir las órdenes de las autoridades, sino que mostró una feroz resistencia, abalanzándose contra ellos entre gritos y con una actitud violenta, propinándole un puñetazo en el pecho y un empujón a uno de los guardias civiles, y un golpe en la cara a otro que ha tratado de reducirlo.
Los policías locales, que en todo momento colaboraron en la actuación, también resultaron agredidos, y el joven desbocado llegó a arrebatarle la defensa a uno de ellos, que luego usó en el forcejeo para atacarlos.
El atracador incluso aguantó el impacto de una pistola eléctrica incapacitante, empleada por uno de los agentes del instituto armado, «mostrando incluso más agresividad si cabe», de acuerdo al relato de Jucil. Tampoco fue efectivo el spray de pimienta que usó uno de los locales.
Ante la gran virulencia del joven, que seguía emprendiendo a golpes contra todos, no quedó más remedio que solicitar refuerzo urgente de varios indicativos de la zona. Los agentes resultaron heridos de diversa consideración, causando baja para el servicio.
Un traslado infernal
El calvario de las FCSE no terminó con la detención del implicado, ya que, durante todo el trayecto hasta las dependencias policiales, persistió en su comportamiento agresivo y alterado, empujando, pateando e insultando a los agentes al grito de «¡Allahu Akbar, maricones!», entre otros.
Ya en el calabozo, se solicitó a servicios médicos que se personaran para administrar un calmante al detenido.
«Un nido de delincuencia»
El secretario provincial de Jucil Almería denuncia que el barrio roquetero de Las 200 Viviendas se ha convertido «en un nido de delincuencia» donde se ha perdido «el principio de autoridad», y recuerda que es «inconcebible» que Guardia Civil y Policía Nacional no sean reconocidos como profesión de riesgo, como sí lo son los policías locales. «Es un sin sentido», recalca, «los ataques contra los agentes van en aumento».
«Desde el Ministerio de Interior deberían de una vez por todas realizar un un giro de 180º en la política de defensa de los guardias civiles y de la seguridad ciudadana», concluye Maldonado.



