El Poli Ejido sigue dando muestras de una inesperada relajación que no le permite desarrollar sus partidos con la misma solvencia de la primera vuelta de la competición.
Lo sucedido el pasado domingo en el estadio de Santo Domingo, ante el Balerma es una muestra más de la incapacidad que está demostrando el equipo celeste para conseguir un ascenso en la liguilla que va a tener lugar dentro de unos meses. Por otra parte, cualquier atisbo de alcanzar a La Cañada en la clasificación para conseguir el ascenso directo a División de Honor se diluye por momentos y en el club nadie piensa que eso pueda suceder.
En cuanto al partido del pasado fin de semana, el Balerma empezó ganando en el minuto 7 de partido gracias a un gol de Alejandro. Todo parecía indicar que era una mera anécdota fruto de la falta de concentración del equipo local, pero a medida que iba avanzando el encuentro los espectadores pudieron percibir que había una lucha cara cara en el terreno de juego gracias a que el equipo local tenía serias dificultades para dar un nivel mínimo de competitividad. No obstante, los jugadores locales intentaron aumentar su agresividad y solo la mala suerte de los delanteros visitantes evitó una goleada de escándalo del cuadro de la costa del El Ejido.
Antes de terminar la primera parte, el conjunto de Dani Cara empató el encuentro gracias a un penalti claro que hubo en el área del Balerma y que ejecutó magistralmente el goleador local Nano.
En la segunda parte todo parecía indicar que los de Dani Cara iban a controlar el encuentro sin mayores preocupaciones, pero nada de eso ocurrió, las oportunidades para el equipo visitante se sucedían continuamente y la defensa celeste hacía aguas por todos sitios. En el minuto 77 un centro desde la derecha en el área del Balerma era rematado de cabeza por Nano, poniendo el 2-1 en el marcador, dando una ventaja que parecía definitiva al equipo de casa.
Partido continuaba su ritmo frenético y con poco control por parte de los celestes y las oportunidades visitantes eran una constante durante todo el segundo periodo. Hasta en cinco ocasiones llego a tener el Balerma para golear a los de Dani Cara. La jugada definitiva llegó a seis minutos del final, cuando una cesión al portero local fue aprovechada por el delantero del Balerma, David Garrido, atrás un rebote que quedó a los pies del delantero solo frente a la portería del Poli Ejido para marcar a puerta vacía el definitivo empate a dos.
Lamentable puesta en escena de los celestes, que son segundos por arriba y poca efectividad de los visitantes que son segundos por abajo.



