La semana pasada, en Santa María del Águila, una operación de reducidas dimensiones, pero también muy preocupante para un pueblo como La Aldeílla, en la que fueron detenidos nueve vecinos, con armas de fuego, con droga, con vehículos de gran cilindrada y también con mucho dinero en efectivo.
Hace unos meses pusimos de manifiesto que las mafias que operaban en la costa de Cádiz y Málaga estaban siendo muy presionadas por la Policía y la Guardia civil y estaban haciendo una transición hacia otras zonas de la costa mediterránea. De hecho, un grupo operativo de la Policía especializado en estas mafias se instaló en el mes de octubre en Almería y sigue aquí cosechando éxitos en sus actuaciones. El comisario provincial declaró en la presentación de la macro actuación de Matagorda, que esto era solo un poquito de lo que había y se corroboró, porque a la semana siguiente tuvo lugar la operación de Santa María del Águila. Todo esto es demasiado para lo que estamos acostumbrados los vecinos del Poniente almeriense. Cabe pensar hasta dónde hubiese llegado toda esta mafia si los efectivos del cuerpo policial no hubieran tenido el éxito que presentaron a los medios de comunicación. Tampoco sabemos todo lo que hay escondido en nuestro entorno y que la Policía sigue buscando.
Es inevitable pensar que este tipo de delincuencia va a ir creciendo, simplemente por la cercanía del norte de África. A poco que nos fijemos en lo que pasa en Estados Unidos con sus vecinos limítrofes podemos sospechar todo lo que nos espera si las fuerzas del orden nacionales no mantienen su racha de éxitos como en este momento. Es evidente que hay una gran diferencia entre lo que pasa aquí y Estados Unidos, el país norteamericano tiene medios infinitos para combatir cualquier cosa que le afecte, en España no pasa eso.
Sirva este artículo para demostrar la preocupación común que puede tener cualquier vecino ante las noticias que se suceden. Creo sinceramente que la inestabilidad de la situación política está incidiendo de forma negativa en un orden más efectivo en el seno de los cuerpos policiales que tenemos en España para compartir estas mafias, sería deseable solucionar definitivamente la incertidumbre política e instalar la tranquilidad entre estos funcionarios, además de dotarlos dignamente de todo cuanto necesiten para hacer su labor protectora.
No es lo mismo prevenir una situación de riesgo, que tener que combatirla con todo lo que ello supone. Es mejor demostrar a los delincuentes que el riesgo y la incertidumbre les afecta a ellos y que no resulta tan rentable traficar con mafias para conseguir dinero fácil.



