Cientos de personas llegadas de todas partes se han congregado en la Parroquia de la Anunciación de Berja para el entierro del historiador Antonio Campos, cuyo cuerpo apareció atado y repleto de marcas de golpes en el maletero de su coche, aparcado en el núcleo ejidense de San Agustín.
Amigos, familiares, vecinos, cargos públicos y representantes de distintas hermandades y cofradías de toda la provincia y más allá no querían perderse el último adiós a este hombre que siempre será recordado por su implicación en la historia y religiosidad de su localidad natal, guardando siempre un hueco especial para su venerada Virgen de Gádor Coronada, a la que dedicó buena parte de su trayectoria profesional, llegando a ser Hermano Mayor de su Hermandad.

De hecho, uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la bajada de la adorada imagen virgitana a los pies del féretro con los restos mortales de Antonio, para un último adiós.

El funeral de Antonio Campos Reyes ha sido un reflejo de la vida de una persona siempre dispuesta a colaborar con todos, como también remarcan las muestras de afecto y pésame llegados de una gran variedad de localidades, como Dalías, El Ejido, Almería, Ugíjar, Granada, Motril y Guadix, y también de todos los ámbitos de la cultura, ya que fue funcionario del Área de Cultura del Ayuntamiento de Berja y miembro del Departamento de Historia del Instituto de Estudios Almerienses, entre otros numerosos cargos que ocupó en vida.
El caso
La familia de Antonio Campos denunció su desaparición el pasado 29 de septiembre, después de que fuera visto por última vez en la tarde del día anterior en Berja conduciendo su Volkswagen Passat blanco, el mismo vehículo en cuyo interior apareció su cuerpo sin vida, atado y con evidentes signos de violencia a las pocas horas de comenzar su búsqueda, aparcado en la calle Miraflores del núcleo ejidense de San Agustín.

Quienes lo conocieron destacan que era una persona normal», sin enemigos ni rencores conocidos, y que «nadie se esperaba que acabase así».
De acuerdo a Diario de Almería, el alcalde de Berja ha declarado que el móvil del asesinato podría ser «un robo o una extorsión», aunque también ha insistido en que, de momento, «son todo conjeturas».
Ahora, la investigación de la Guardia Civil se centra en buscar pruebas que permitan identificar al responsable o responsables de su muerte. Las principales pistas son su coche y las imágenes de las cámaras de seguridad que abundan por la zona en la que se encontró su cadáver.
D-CERCA ha podido comprobar que, en las horas previas a la muerte de Antonio Campos, se hizo viral, por grupos masivos de mensajería ponientinos, un texto en el que se avisaba de que, por la zona de San Agustín, habría una persona que, haciéndose pasar por herido, esperaba tumbado en la calzada para que, en el momento en el que alguien parase a ayudar, asaltarlo junto a un grupo de unos cinco o seis cómplices. De momento, la veracidad de estos hechos hechos y su relación con la muerte de Antonio Campos no han sido comprobados oficialmente.



