Siete ediciones del Alpujarrako Fest. Siete años en los que un pequeño festival daliense, nacido a la sombra de las Fiestas del Cristo de la Luz, ha sabido adaptarse y crecer, sin dejar el espíritu con el que nació: apoyar a bandas locales lejos del mainstream, y reivindicar la esencia del punk/rock más puro. Este año, ni la lluvia, que hace dos obligó a cancelar el evento, pudo lograr que la fiesta se acabara.

Como muestra de esta filosofía, su propio cartel. Con nombres destacados como ‘Animales Muertos’ y ‘Against You’. Los primeros, bien conocidos en la escena nacional, punkis zaragozanos que disolvieron su grupo fen los años 90 que recientemente volvieron a los escenarios reformados con integrantes de Non Servium. Against You, todo un referente del punk antifascista y combativo de Euskal Herria, que este año pudieron quitarse la espina tras suspender su concierto la pasada edición por la cancelación de su vuelo a última hora.
Aunque ninguna edición se libra de dificultades, y este año le tocó a ‘Los Peores de Chile’ suspender su regreso a Dalías desde tierras andinas, pero las tinerfeñas ‘Akelarre’, con su punk ‘chungo-siniestro’, demostraron ser mucho más que unas sustitutas, dando un tremendo directo que no dejó a nadie indiferent»e.

El escenario del Alpujarrako Fest también acogió a ‘Pike & Delta’, la colaboración explosiva entre Pike Cavalero y El Niño Delta llegada «desde el salvaje oeste almeriense y la ciudad sin ley de Granada»; así como a ‘A tumba abierta’, conjunto gerundense que no desperdició la oportunidad de presentar al público su «punk sin filtros y actitud sin frenos».
El conjunto de hardcore rap metal ‘ElMuerto’ (Huelva) salió ante los espectadores con la fuerza apabullante de su más reciente formación. ‘Generador’ cumplió con su palabra y, con sus piezas de rock’n’roll garagero, consiguieron que los presentes perdieran absolutamente la cabeza. Y directos desde Fuenlabrada (Madrid), los ‘Muerte Prematura’ no fallaron al presentar en la Alpujarra almeriense su punk genuino.
Por último, aunque fueran los primeros en tocar, los dalienses Extrío volvieron al escenario del Alpujarrako como los máximos exponentes del ‘agropunk’, un género que ellos mismos han acuñado y que aúna los ritmos reivindicativos punkys con las reivindicaciones e idiosincrasia del sector agrario. La primera demo de la banda está disponible en su canal de Youtube.
Saber arriesgar
Con esta séptima edición, los organizadores del Alpujarrako Fest han dado un nuevo paso en la consagración de este evento, no sin antes hacer una arriesgada jugada: pasar de ser un festival gratuito, a cobrar entrada. «Nunca quisimos cobrar porque creemos en la música libre», explicaban en su momento. Sin embargo, «la realidad es que para seguir adelante con este eventazo, necesitamos vuestra colaboración». Y el público respondió.

Ahora, desde la organización, dan las gracias «una y mil veces» a sus ‘pajarrakxs’, «sois la maldita gasolina de este festival». «Sin ‘vosotrxs’ sería como una cerveza sin gas: triste, plana y con sabor a funeral. Pero ahí estabais, saltando, gritando, cantando con las tripas y dejándoos la garganta con cada banda. Sois el ejército del ruido que hace que todo esto merezca la pena».
También han dedicado unas palabras a las bandas, «nos han volado la cabeza, el corazón y algún que otro tímpano»; al equipo de sonido e iluminación, «auténticos cirujanos del caos»; a los foodstrucks y a los puestos de merchan, «gracias por mantener vivo el espíritu».

Al Ayuntamiento de Dalías y a su trabajadores, «quién lo diría, llevamos VII ediciones codo con codo y todavía no nos habéis echado del pueblo. Eso sí que es punk. Y a ‘lxs’ currantes municipales: sois ‘lxs verdaderxs’ héroes silenciosos»; y también a sus vecinos, «sabemos que para muchxs de vosotrxs el punk quizá no está en vuestras playlists, pero aquí estáis cada año, apoyando, disfrutando y demostrando que este festival es mucho más que música: es comunidad».
De esta manera, desde Alpujarrako Fest se despiden un año más del evento más punk y hardcore del Poniente almeriense, dejando un gran sabor de boca para que, la próxima edición, vuelva a ser la mejor de la historia.




