Fuentes cercanas a la investigación confirman el fallecimiento del hombre que intentó quemarse vivo en Roquetas de Mar, prendiendo fuego a su piso con su pareja aún en el interior, el pasado 2 de septiembre.
El varón, de 56 años, manipuló una bombona de butano oculta bajo una mesa en el salón de la vivienda, situada en en la tercera planta de un bloque de viviendas en la Calle Géminis. De acuerdo al Diario de Almería, dejó el regulador puesto, pero sin goma de conexión, acumulando así el gas en la habitación. Cuando su mujer llegó, le dijo que no quería vivir más, antes de encender un mechero.
Como consecuencia del incendio, el hombre sufrió quemaduras en el 85% de su cuerpo, quedando en un estado muy grave. Aunque en un primer fue trasladado al Hospital Universitario de Torrecárdenas para ser atendido, poco después fue llevado a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde falleció al día siguiente.
Por su parte, su pareja, también de 56 años, solo sufrió heridas leves, y fue dada de alta poco después en el Hospital Universitario de Poniente.
El incendio provocado fue tan intenso que hubo que desalojar a todos los vecinos del edificio.
La investigación, que al inicio se seguía como un posible caso de violencia de género, ahora podría quedar archivada tras la muerte del principal sospechoso.
Se trataría del segundo caso de violencia contra la mujer en Cortijos de Marín en menos de un mes, después del intento de homicidio de un hombre contra su pareja, a la que trató de degollar el pasado 30 de agosto, a las 9 de la mañana. En este caso, la víctima pudo ser trasladada al Hospital de Torrecárdenas, donde salvaron su vida.
En cuanto al atacante, fue detenido por la Guardia Civil poco después, y puesto a disposición del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer Nº 1 de Almería, que decretó su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza.



