El Cristo de la Luz de Dalías es la advocación religiosa que aglutina más devotos y seguidores en el Poniente almeriense, siendo una de las peregrinaciones más importantes de Andalucía, con 300.000 visitantes a lo largo del año.
Para que esta tradición no se pierda, es fundamental que su imagen, obra del imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci en 1939, se mantenga solemne y viva como el primer día.
Ese ha sido el trabajo de las restauradoras Nuria Navarro y Haydée Zorrilla, de Restauración Nave Jardín, que, durante algo más de dos semanas, han trasladado su taller hasta el santuario de la talla en Dalías. D-CERCA, con permiso de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Stmo. Cristo de la Luz, ha accedido en primicia a estos trabajos.
Así se restaura un Cristo
Como explica Navarro en declaraciones para este medio, aunque a primera vista el Cristo de la Luz se mantenía en buen estado, “sí que se podía apreciar que había pequeños levantamientos en la policromía y suciedad acumulada”.
Así, sus trabajos se han centrado en asentar la pintura, limpieza, corrección de pequeños desperfectos. «Se ha hecho una limpieza superficial sin llegar a tocar el barniz, solamente la que tenía más acumulación en superficie», explica Navarro, «de forma paralela, según hemos ido limpiando, hemos ido asentando cada vez que veíamos cualquier zona que parecía que podía estar un poquito levantada y luego ya, pues algunas reiteraciones que se habían cambiado un poquito, donde había faltas se ha estucado», como ha ocurrido con el dedo del pie, «hemos tenido que reintegrarlo, porque estaba ya en la madera”, cuenta, “y también estaba un poco más dañado en la zona de la espalda y los brazos”.
Una vez todo estucado, procedieron con la «reiteración cromática con acuarela de alguna parte en la que había perdida de pátina», pasando entonces a cubrirlo con un barniz «un poco satinado» que le ha devuelto el brillo a la imagen. «Por suerte, solo es un tratamiento, estructuralmente se encontraba muy bien y las intervenciones anteriores han funcionado».
Y es que, como ella misma expresa, «con todo lo que lleva el Santísimo encima y las restauraciones que se le han hecho, están aguantando bastante». Cabe recordar que el Cristo de la Luz apenas sale de su iglesia durante unas horas al año, pero qué horas. Durante su labor, las restauradoras han encontrado en la imagen pólvora, pétalos de flores, golpes y marcas de carrizo, siendo las zonas más afectadas la espalda y los brazos.
¿Cómo se hace un Cristo?
El Cristo de la Luz de Dalías, como muchas otras imágenes religiosas, está tallada en madera de cedro, un material muy apreciado por los imagineros por su ligereza, maleabilidad y resistencia. Por otro lado, la cruz es de pino.
«Normalmente, se hace el ensamble, luego la talla y después se pone un manto de aparejo», concreta Navarro, «que suele ser sulfato cálcico y cola de conejo», los mismos materiales con los que han trabajado las restauradoras, «se va aplicando en capas finas hasta que se va cosiendo el volumen». Para terminar, una capa de barniz cerámico «para conseguir este efecto ceroso, que es el brillo más natural».
Nuria Navarro ya había trabajado antes con el Cristo de la Luz, con el taller de los hermanos Cruz Solís en la anterior restauración integral. «Yo tengo la suerte de conocer perfectamente su técnica, sé cómo trabajaban, los materiales que empleaban, el proceso que llevaban, cómo lo aplicaban, todo», lo que ha sido una ventaja a lo largo de todo este proceso. Para la restauradora, la clave está en la limpieza de la imagen, «que no sean excesivas, no llevarnos la pátina que tiene la imagen», un trabajo delicado, «y es imprescindible el tema del asentado de la policromía».
«Por eso, desde la Hermandad nos centramos en que fuera ella», afirma el Hermano Mayor del Cristo de la Luz, Gabriel Lirola, «esa experiencia no tiene precio».
Vuelta al altar mayor
El Cristo de la Luz ha pasado estos días retirado en su taller, preparado ‘a domicilio’ en la Capilla de la Misericordia de la parroquia de Santa María de Ambrox, pero la imagen volverá a estar expuesta al público a partir de próximo miércoles, día 28, tras un solemne acto a las 20:00 horas.
La imagen ha permanecido en Dalías para evitar “sobre todo la humedad y la temperatura”, explica la restauradora, que tiene su sede en Madrid. “Allí hace más frío y la madera puede contraerse, aquí teníamos las condiciones adecuadas” y al no tratarse de una restauración integral, “era mucho mejor dejarlo aquí y evitar riesgos innecesarios”.
Los trabajos han corrido a cargo de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Cristo de la Luz de Dalías, con el apoyo de una subvención de la Diputación Provincial de Almería.


