L os empleados de limpieza y recogida de basura en Roquetas de Mar convocan una huelga indefinida a partir del próximo 15 de julio. Así lo han confirmado a D-CERCA desde el comité de empresa.
Los trabajadores de Urbaser, empresa concesionaria del servicio municipal, van a empezar a organizar “parones y manifestaciones”, según traslada Antonio Pomares, representante sindical en la compañía.
Este viernes, 17 de marzo, volverán a reunirse con el SERCLA, el organismo mediador de la Junta de Andalucía, para intentar llegar a un acuerdo, aunque nada parece indicar que vaya a ser así.
Dos años en bucle
Urbaser continúa debiendo a buena parte de sus empleados días de descanso no abonados en los años 2024 y 2025, y ya se están acumulando de este 2026. Estas jornadas corresponden a descansos semanales que la empresa no permitió tomarse a los trabajadores, a pesar de en 2023 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea lo reconoció como un derecho en una histórica sentencia.
“Las leyes nos dan la razón, pero ellos siguen incumpliendo”, asegura Pomares. Desde marzo, la empresa y el comité han mantenido varias reuniones, en las que Urbaser sigue negándose a pagar los días del periodo 2024/25. “Son dos años de negociación que no avanza”, prosigue el miembro del comité, “y la ultima propuesta de la empresa es una quita de derechos”, ya que se han ofrecido a dar las jornadas de descanso de este año, pero, según advierten los sindicatos, quitando días a la plantilla.
Además, la compañía de limpieza quiere aplicar esto solo a los trabajadores fijos de su plantilla, unos 184, dejando fuera a los discontinuos y temporales.
Así, los derechos laborales de la plantilla de Urbaser en Roquetas de Mar se mantienen en un continuo bucle temporal en el que nunca llegan a cumplirse, a pesar de los continuos compromisos de la empresa con el Ayuntamiento y el SERCLA.
Los trabajadores siguen manteniendo otras reivindicaciones, como la mejora de las dependencias en el municipio y la renovación de la maquinaria. “Los cuartos de trabajo no tienen baños, luz, ni agua”, señala Pomares. También denuncia que uno de sus compañeros ha desarrollado una angina de pecho por las deficiencias de los equipos de limpieza, como las barredoras.
La situación estalló ya en la Semana Santa del año pasado con una huelga que, a pesar de durar apenas cuatro días, dejó el municipio inundado de residuos. Todo acabó con encuentro entre Urbaser y los sindicatos en el Ayuntamiento con Gabriel Amat como mediador en el conflicto.




