El pasado viernes 9 de octubre la talla de la Divina Infantita partió en procesión desde la iglesia de San Isidro Labrador a la iglesia de Santa María de la Paz. Tras su estancia en el barrio de la Loma de la Mezquita, la virgen ha recorrido las parroquias de Balerma, Guardias Viejas, Almerimar, Santo Domingo, Santa María del Águila, Pampanico, Las Norias de Daza, San Agustín y Matagorda.
La conmemoración del centenario de la llegada de la Inmaculada Niña a El Ejido se ha clausurado con una misa, oficiada por Don Alexander Estupiñán, a la que han asistido los concejales Manuel Martínez, María Herminia Padial y Javier Rodríguez.
La devoción a la Divina Infantita llegó al municipio en 1926 de la mano del padre Federico Salvador Ramón, fundador, junto a la madre Rosario Arrevillaga, de la Congregación de las Esclavas de la Inmaculada Niña. El 31 de octubre de aquel año, la imagen se instaló por primera vez en la parroquia de San Isidro Labrador, dando origen a una devoción que, con el paso del tiempo, ha arraigado profundamente entre los vecinos.
Cabe recordar que la Divina Infantita es la patrona del municipio, junto a San Isidro Labrador, patrona de la Policía Local y alcaldesa honoraria de El Ejido.

