Rafael Maldonado, Subsecretario general de Relaciones Institucionales de JUCIL y guardia civil destinado en Roquetas de Mar, ha expuesto ante el Parlamento Europeo la realidad de los agentes en la provincia de Almería y uno de los mayores problemas a los que se enfrentan: la pérdida del principio de autoridad.
«Para que estas palabras no suenen vacías quería facilitar una serie de datos», ha declarado Maldonado ante los parlamentarios de la UE, antes de presentar la crudeza de los números: nuestra provincia es la que, proporcionalmente, registra un mayor número de ataques contra guardias civiles. «JUCIL computó durante 2025 57 atentados contra los agentes en Almería», lo que implica una media de uno por semana.
Una cifra que, como el representante de la asociación ha apuntado, «creo que no se puede normalizar», y que si se extiende a la última década, supera las 1.400 agresiones.
«Hace unos 15 años, la mera presencia de un guardia civil en una actuación policial rebajaba la escalada de violencia y agresividad hacia los agentes», ha señalado, «hoy en día eso no significa nada».
Como ejemplos de esta situación, Maldonado ha contado a sus señorías el caso de un compañero que fue acuchillado en el cuello mientras se encontraba custodiando una narcolancha con petacas en una playa, y la historia de otro que perdió un dedo por el mordisco de un detenido, ambos sucesos que tuvieron lugar en la zona de Cabo de Gata. «Yo mismo fui atacado por por una persona con un hacha, teniendo que defenderme con la pistola eléctrica», ha asegurado.
«Los gobiernos y los representantes políticos de España deben ser conscientes de que esta lacra va en aumento y que se debe legislar para cambiarla», ha continuado, «se debe proteger a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ya que un país que no es seguro ni para la Policía Nacional ni la Guardia Civil no lo es seguro para sus ciudadanos», terminando con una histórica reclamación de JUCIL: que se considere a los agentes de policía y guardia civil como profesión de riesgo.

En el Poniente almeriense también se han dado casos de brutales agresiones contra los agentes de la Benemérita, como la que sufrieron dos efectivos y otros dos policías locales en el barrio de Las 200 Viviendas el pasado 13 de marzo, cuando un individuo, que estaba atracando una tienda, se abalanzó sobre ellos, propinando puñetazos y empujones.
Igualmente, el pasado julio, JUCIL denunciaba cómo una furgoneta había embestido contra un vehículo policial para evitar que detuvieran una narcolancha que se encontraba repostando combustible en la playa de Las Palmerillas de Roquetas de Mar. El conductor fue detenido en la actuación y, unos días después, la Sección Única del Tribunal de Instancia de Roquetas de Mar decidió enviarlo a prisión de manera provisional bajo los cargos de atentado a agentes de la autoridad, delito de lesiones y contra la seguridad vial.
Parlamento Europeo
Una comitiva de JUCIL y JUPOL ha acudido esta semana, del 3 al 4 de noviembre, a la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia) invitados por Vox, donde han mantenido reuniones, entre otros, con los eurodiputados del partido, Jorge Buxadé y Juan Carlos Girauta.
Allí, han expuesto ante sus señorías los «problemas endémicos» de la criminalidad española: el caso de Ceuta, la inmigración ilegal, el narcotráfico y la pérdida del principio de autoridad hacia los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

