El juez ha ordenado el ingreso en prisión del conocido ladrón de áticos de Roquetas de Mar tras su tercera detención en apenas cuatro meses, acumulando en ese tiempo un historial criminal de hasta trece casos de robo con violencia en el interior de una vivienda, que ahora suman uno más a su expediente.
La Guardia Civil lo ha detenido otra vez tras investigar la denuncia de un vecino que, al regresar a su domicilio después de ausentarse durante unas horas, descubrió que habían accedido al interior, donde el ratero se hizo con un botín cercano a los 5.200 euros.

Al comenzar con sus pesquisas, los agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de Roquetas de Mar-Aguadulce no tardaron en identificar patrones y coincidencias en el modus operandi que no tardaron en llevarlos hasta este sospechoso habitual de 53 años.
Tras su puesta a disposición judicial, la autoridad judicial decretó su ingreso en prisión.
Esta actuación se enmarca en las labores de prevención e investigación de los delitos contra el patrimonio que desarrolla la Guardia Civil en el poniente almeriense, con especial atención al esclarecimiento de robos en viviendas y la identificación y detención de sus responsables.
El bandido escalador
El historial del ladrón de áticos de Roquetas de Mar llegó a los medios el pasado mes de agosto, cuando fue detenido por primera vez tras una oleada con doce asaltos en estas viviendas, uno de ellos en grado de tentativa, en la llamada Operación Báltico.

Ya en esa ocasión, el detenido llamó la atención de los investigadores por su singular actuar: empleaba la escalada para acceder a los domicilios desde el exterior, aprovechando en diferentes ocasiones las características de los propios edificios y accediendo desde inmuebles colindantes, terrazas comunitarias u otras zonas comunes.
En varias ocasiones entró desde edificios contiguos, una circunstancia que resultó determinante para establecer conexiones entre algunos de los robos.
Menos de un mes después, el ratero escalador volvió a ser arrestados por los agentes del Instituto Armado por otro asalto a una vivienda en la misma localidad, aunque esta vez se quedó en intento, ya que activó la alarma de seguridad del inmueble, lo que puso en alerta a su propietario, aunque intentó forzar ventanas y persianas.
Aún no ha sido detenido un supuesto cómplice, de 19 años, al que se atribuyen dos delitos de estafa relacionados con la utilización de tarjetas bancarias que habían sido sustraídas previamente a una de las víctimas.

