La historia de estos dos hermanos puede servir muy bien para ilustrar la evolución del Campo de Dalías y de todo el municipio de El Ejido desde unos cuantos años anteriores al estallido de La Guerra Civil hasta nuestros días.
El acto celebrado en el Centro de la Cultural Mediterránea de la calle Río Júcar de El Ejido estuvo cargado de emotividad y casi todos los asistentes eran vecinos que de alguna forma habían tenido una relación directa con los cientos de protagonistas que aparecen en el libro que ha escrito el magistrado almeriense.
Muchos de los personajes que aparecen en esta obra son personas muy conocidas por los autóctonos desde hace muchísimo tiempo como es el caso de Francisco Barranco y sus antepasados creadores de la conocida y hoy desaparecida Venta de Cazurro.
En el acto de presentación de su libro, Manuel Espinosa centraba a su padre y a su tío en medio de una historia que se inició cuando estos dos empresarios estaban buscando materias primas para su fábrica de alfombras ubicada en la localidad alicantina de Crevillente. Ellos querían evitar intermediarios en la búsqueda de esparto y el hilo de pita que por entonces eran materiales muy importantes para poder confeccionar estas alfombras hasta que aparecieron las fibras sintéticas.
Los Hermanos Espinosa y un primo suyo se hicieron con el Coto de Lupión perteneciente al malogrado Francisco Lupión que fue asesinado en los primeros días de La Guerra Civil por tratarse de un adinerado cacique virgitano perseguido por el bando rojo.
Espinosa Labella cuenta todos estos pasajes de la historia de Santa María del Águila con una exclusiva sutileza que consigue trasladar a los oyentes hasta el momento donde la única Almería que podíamos reconocer era la del esparto y la legaña. Tras la llegada de la familia Espinosa Alfonso a la pequeña aldea del Campo de Dalías se fueron sucediendo las actividades agrarias hasta llegar a la inmensa planicie de invernaderos que hoy componen el entorno del núcleo de Santa María del Águila con más de once mil habitantes, la mayor parte de ellos dedicadas a las labores agrarias de la moderna horticultura intensiva bajo plástico.
Manuel Espinosa cuenta cómo se pasó de la recolección del esparto al cultivo del Parral, posteriormente al enarenado protegido con cañas y finalmente la aparición de los invernaderos que tanto progreso generó a las gentes que llegaban de diferentes puntos y muy especialmente de Las Alpujarras tanto almeriense como granadina.
La presentación de este libro fue un acto único y de homenaje a todos los que hicieron un esfuerzo porque hoy sea Santa María del Águila el gran núcleo poblacional de El Ejido y el libro una recopilación de hechos del pasado que no tiene precio.
Los vecinos de Santa María del Águila han agradecido el enorme trabajo del magistrado Manuel Espinosa Labella descendiente de aquellos dos pioneros que llegados de Crevillente se instalaron en Santa María del Águila para que este núcleo se desarrollara como lo ha hecho hasta hoy. El libro una obra de arte que tiene un valor histórico incalculable. El autor dejó un mensaje para la reflexión “No dejen Santa María del Águila para irse a la costa”.



