El Grupo Municipal Popular de Vícar, con José Manuel Manzano como portavoz, ha cuestionado la gestión económica del equipo de Gobierno tras analizar las principales magnitudes de la Cuenta General de 2025, que reflejan una situación financiera muy holgada y una importante acumulación de liquidez fruto de una elevada presión fiscal.
El Ayuntamiento cerró 2025 con 17,96 millones de euros en fondos líquidos, frente a los 14,94 millones del ejercicio anterior. En solo un año, por tanto, la caja municipal aumentó en torno a 3 millones de euros, más de un 20 %. A ello se suma un remanente de tesorería para gastos generales de 5,96 millones, cuando en 2024 era de 2,39 millones.
Las cuentas municipales también arrojan un resultado presupuestario ajustado positivo de 4,44 millones de euros y un resultado económico-patrimonial favorable de 5,28 millones. Los ingresos presupuestarios netos alcanzaron los 33,71 millones, frente a unas obligaciones reconocidas de 31,05 millones. Además, al cierre del ejercicio quedaron cerca de 3 millones de euros de créditos presupuestarios sin ejecutar.
Un IBI del 0,96 %
Para el PP, esta situación debe analizarse también teniendo en cuenta el esfuerzo fiscal realizado por los vecinos.
La ordenanza fiscal de Vícar establece un tipo de gravamen del 0,96 % para los bienes inmuebles urbanos.La diferencia con otros municipios del entorno con una población similar es considerable: Níjar aplica un 0,65 % o Adra un 0,675 %
Manzano considera que estos datos obligan al Gobierno municipal a explicar por qué mantiene esa presión fiscal mientras el Ayuntamiento continúa incrementando su colchón financiero.
«No cuestionamos que el Ayuntamiento tenga unas cuentas saneadas. Lo que cuestionamos es que se siga exigiendo este esfuerzo fiscal a los vecinos mientras se acumulan millones de euros que deberían repercutir mucho más en la mejora del municipio», señala el portavoz popular.
El propio estado de liquidación de ingresos refleja la importancia de este impuesto para las arcas municipales. Durante 2025, el IBI urbano generó aproximadamente 5,21 millones de euros de ingresos netos, convirtiéndose en una de las principales fuentes de recaudación propia del Ayuntamiento.
A ello se suman alrededor de 2,69 millones de euros por recogida de basura, 2,68 millones por suministro de agua y 1,96 millones correspondientes al impuesto de vehículos.
Desde el PP consideran que el debate no debe centrarse únicamente en cuánto recauda el Ayuntamiento, sino en qué retorno reciben los vecinos por ese esfuerzo fiscal.
«El dinero tiene que notarse en la calle»
Manzano sostiene que la elevada capacidad financiera municipal no se está traduciendo suficientemente en mejoras en seguridad, limpieza, mantenimiento urbano y calidad de los servicios públicos.
El portavoz popular critica que el Ayuntamiento pueda cerrar el ejercicio con millones de euros de excedente mientras continúan existiendo necesidades pendientes en distintas zonas del municipio.
«El dinero de los vecinos no está para engordar indefinidamente las cuentas bancarias del Ayuntamiento. Tiene que volver a los ciudadanos en forma de mejores calles, más limpieza, más seguridad, mejores instalaciones y mejores servicios», afirma Manzano.
El PP también pone el foco en los 2,99 millones de euros de créditos disponibles que quedaron sin ejecutar al cierre de 2025, aunque la documentación refleja que, en términos globales, el Ayuntamiento ejecutó la mayor parte de su presupuesto.
Desde la oposición atribuyen esta situación a una parálisis del Gobierno municipal y plantean como hipótesis que parte de la capacidad financiera acumulada pueda estar reservándose para concentrar inversiones y actuaciones conforme se acerque el próximo año electoral 2027.
Manzano reclama que las necesidades del municipio sean atendidas cuando surgen y no en función del calendario político.
«Si existe capacidad económica para actuar ahora, las inversiones deben realizarse ahora. Los vecinos no deberían tener que esperar a que se acerquen unas elecciones para ver cómo se asfaltan calles, se arreglan espacios públicos o se multiplican las actuaciones municipales».
El PP pide más inversión y revisar la presión fiscal
Ante estas cifras, el Grupo Municipal Popular reclama al Gobierno local que aproveche la fortaleza financiera del Ayuntamiento para reforzar los servicios públicos, acelerar inversiones pendientes y estudiar una reducción de la presión fiscal, especialmente del IBI.
Para Manzano, las cuentas de 2025 muestran un margen financiero considerable: casi 18 millones de euros de liquidez, cerca de 6 millones de remanente de tesorería para gastos generales y un resultado presupuestario ajustado superior a 4,4 millones.
«Una administración saneada es positiva, pero el objetivo de un Ayuntamiento no es acumular dinero, sino transformar los recursos públicos en calidad de vida para sus vecinos», concluye el portavoz popular




