La Bajada del Cristo de la Luz es siempre uno de los momentos más esperados y emocionales de cada tercer domingo de septiembre en Dalías. Y este año ha tenido dos.
La venerada imagen que congrega a cientos de miles peregrinos y devotos ha vuelto a descender del altar mayor de su santuario, pero esta vez no es para salir de procesión, sino para poder comenzar con los trabajos de restauración de la talla, que ya han empezado en la Iglesia de Santa María de Ambrox.
El acto organizado por la Real e Ilustre Hermandad del Cristo de la Luz, ha tenido lugar este martes, 13 de octubre, tras la misa, contando con la colaboración de los Bomberos del Consorcio del Poniente.
Como explican desde la Hermandad, la imagen se encuentra en la Capilla de la Misericordia, junto a la entrada principal de la parroquia, donde permanecerá durante las próximas semanas, mientras duren los trabajos, que se espera que se extiendan hasta finales de este mes. La imagen no estará expuesta al público durante ese tiempo.

A cargo de la imagen estará la restauradora Nuria Navarro quien ya participó en una intervención anterior junto a los Hermanos Cruz Solís. Las labores se centrarán en el mantenimiento de la talla y «la recuperación de su policromía», pintura, «que ha saltado en varias partes», según explica a D-CERCA el Hermano Mayor, Gabriel Lirola, además de un repaso general.
La restauración de la imagen del Cristo de la Luz cuenta con una subvención de la Diputación de Almería.
Las restauraciones del Cristo de la Luz
La talla del Cristo de la Luz, la que cuenta con mayor devoción en toda la comarca del Poniente almeriense, pasa cada año por revisiones periódicas, aunque ninguna volverá a ser tan emotiva como a la que tuvo que someterse en 1993 tras el incendio que arrasó la Parroquia de Santa María de Ambrox el 20 de septiembre, justo después de la procesión.
La talla, rescatada por los propios vecinos que salieron del Baile de Gala del Casino y se enfrentaron a las llamas aún con sus trajes puestos, quedó muy tocada por el fuego, con su policromía totalmente saltada, y tuvo que ser enviada a Sevilla para ser restaurada por el matrimonio Abad Martínez.
El Cristo de la Luz volvió a su pueblo cinco meses después, el 18 de junio de 1994, y todos sus vecinos y devotos lo recibieron frente al la entonces nave de la cooperativa homónima a la imagen, al final de la ahora conocida como calle del Peregrino, arrancando así una procesión para acompañarlo hasta que volvió a su lugar en el altar mayor de su santuario, aún muy dañado por el devastador incendio.

