Todo bien en el partido entre los equipos juveniles, de entre 16 y 18 años, de Las Norias C.F y el C.D Mojonera Viso de este pasado lunes, 2 de febrero. Un encuentro tranquilo, sin problemas ni malestares, entre dos equipos con muy buen ambiente entre sí, ya que muchos se conocen fuera del campo o incluso son compañeros de clase en el instituto. Pero la victoria del equipo ejidense por 2-3 se vio pronto empañada por la irrupción de la violencia.
El C.F Las Norias denuncia que, tras el partido, un grupo de unos 20 jóvenes acorralaron en la puerta del campo mojonero a uno de sus jugadores y al padre de este, sacando a ambos del coche y propinándoles una tremenda paliza en la que también se vieron navajas y cuchillos. El joven futbolista, menor de edad, sufrió diversas contusiones y una brecha en la cabeza que necesitó varios puntos de sutura, mientras que a su padre le partieron la mandíbula de un puñetazo y ha tenido que ser intervenido este miércoles, 4 de febrero.
«Yo mismo oí cómo le crujían los huesos», asegura Rafael Sánchez, presidente del equipo, que ha relatado la historia a D-CERCA. «Nuestro entrenador ya avisó que nadie saliera solo, pero ellos tenían el coche aparcado en la puerta», explica, «cuando salieron, unos 20 chicos los arrollaron, les abrieron el coche» y, además de agredirlos, se colaron en el vehículo y les robaron el móvil, la cartera, el macuto con la ropa deportiva…. «Fue una batalla campal».
«Todo pasó mientras yo rellenaba la ficha del partido con el árbitro», prosigue Sánchez, «y entonces vi a tres jugadores y al entrenador salir corriendo, yo dejé el papel y fui con ellos». De acuerdo a su testimonio, «los chavales levantaron a su compañero y lo sacaron como pudieron, yo cogí al padre, y fue ahí cuando le dieron el puñetazo que le rompió la mandíbula», afirma, «sentí miedo de verdad, no había visto algo así en mi vida, volaban las patadas».
Las víctimas de esta brutal paliza irán por la vía penal, mientras que desde el equipo intentan visibilizar esta situación y señalarlo a nivel deportivo. «Es una pena trabajar con estos chavales todos los días para que luego te lo echen por tierra estos vándalos», apostilla el presidente de Las Norias C.F, «esto hay que erradicarlo».
Aterrorizados en el campo
Sobre el C.D La Mojonera, Rafael Sánchez recalca que «no tienen culpa ninguna», los agresores «no son aficionados y ellos están hartos con este tema».
Así lo confirma a este medio el presidente del club, Iván Orellana, que también fue víctima de una agresión por parte del mismo grupo de violentos el año pasado. «Se subieron a un techo en el que tenemos unas placas solares», explica, «el conserje fue a decirles que se bajaran y, ante su negativa, les sacó una foto para enseñársela luego a la Guardia Civil», entonces «se bajaron y le dieron una paliza, y después me tocó a mí».
Un menor de edad y un adulto fueron condenados por estos hechos, pero poco después volvieron a tenerlos a las puertas de su campo. «Solo les costó 400 euros pegarme», cuenta con amargura.

El acoso de esta banda se ha convertido en algo habitual para los deportistas mojoneros. «Los niños no quieren hablar porque temen ser los siguientes, los tienen a todos intimidados», apostilla, mientras que los agresores «vienen con ganas de destruirlo todo, ellos son los reyes del mambo, te intimidan…. Da miedo salir, no sabes ni lo que te esperas».
La situación ha llegado a tal nivel que el club se ha visto obligado a contar con seguridad privada para los partidos y los entrenamientos, «dime qué club de Almería de categoría juvenil se ve obligado a esto», se pregunta Orellana, «gastamos un dineral todos los meses». Para más inri, este grupo ni siquiera son aficionados al fútbol ni hinchas del equipo local, «los ves en la grada y van contra nosotros, se ríen de los jugadores, insultan y escupen a los padres». Ni siquiera fuera del campo los dejan en paz, trasladando las amenazas a las redes sociales del club.
Partidos de alto riesgo
El presidente del C.D La Mojonera se ha reunido este miércoles con el alcalde de la localidad, José Miguel Hernández, que le ha asegurado que ya están trabajando con la Diputación provincial para solucionar este problema. «Desde el primer momento se ha volcado», asegura Orellana, que anuncia que, a raíz de estos hechos, se van a tomar nuevas medidas de seguridad.
En el campo de fútbol de La Mojonera ya se han visto obligados a blindarse como si fuera un estadio de Primera División en un encuentro problemático. «Los partidos de cadetes y juveniles los tenemos contemplados como de alto riesgo», explica el presidente, «tenemos guardias de seguridad, cerramos las puertas del campo, se entra solo por una entrada, se identifica a todo el mundo, los menores tienen que venir acompañados», relata, «es triste que un niño que quiere ver a sus compañeros jugar no pueda porque tenga que venir con su padre».
«Si cuando escuchas estas historias en partidos de primera división parecen una barbaridad, imagínate en estas categorías», se lamenta Orellana, «se quedan con lo peor del deporte».




