En los años que lleva este gobierno dirigido por Francisco Góngora, los ciudadanos han sido comprensivos y condescendientes con la labor que realizaba de controlar la deuda que heredaron de anteriores mandatarios y que estuvo muy marcada por la Operación Poniente. No obstante, tras haber dejado atrás una incómoda situación financiera, los ciudadanos esperamos poder ponernos a la altura de otros municipios que llevan años evolucionando y mejorando infraestructuras y servicios para el bien de sus ciudadanos.
El castigo del pago ya lo hemos sufrido durante mucho tiempo en El Ejido, es el momento de empezar a recuperar ese municipio que un día fue el orgullo de todos por la constante evolución y por la buena imagen que ofrecía a los nuevos inversores que tenían intención de afincarse en estas tierras.
El deterioro de algunos núcleos es evidente, la huida de muchos vecinos hacia la costa ha provocado un desequilibrio en la sociedad ejidense acumulándose familias de clase media alta cerca de la playa y abandonando los núcleos de toda la vida. Es evidente que contra la voluntad personal de cada uno nada se puede hacer, todos somos libres de elegir dónde, con quién y cómo vivimos, no obstante, la labor de un ayuntamiento es hacer que cualquier parte del municipio tenga las mismas condiciones para poder disfrutar de una ciudadanía amplia en la que satisfacer cualquier necesidad que tengamos.
Parece que llega la época de las inversiones, si eso es así tal y como dice el propio alcalde hay una tarea ingente y muy importante para desarrollar en sitios como Las Norias, Santa María del Águila, San Agustín, Balerma y otros núcleos del municipio; incluso en el núcleo central de El Ejido son necesarias inversiones para que vuelva a ser acogedor y no deje de ser el centro del municipio.
La cantinela de la deuda ya ha pasado a otro plano totalmente diferente. Todos mayoritariamente aceptamos, celebramos y reconocemos que se ha hecho un trabajo ingente por parte del Equipo de Gobierno y un esfuerzo enorme por parte de los contribuyentes. Es el momento de demostrar el poderío que tiene El Ejido donde se concentra casi la mitad de la agricultura provincial que mueve cuatro mil millones de euros anuales. Es por ello que todos esperamos una transformación del entorno que nos invite a seguir respetando nuestros lugares de toda la vida. Y finalmente indicar que si ha sido posible rebajar la deuda en un periodo récord de tiempo también será posible transformar el municipio a esos niveles que ahora debería de tener si no hubiéramos empleado tanto dinero en pagar tanto despilfarro.



