Cristina Pozo Lázaro presenta este viernes, 16 de octubre a las 20 horas su libro ‘La brujita Pita y las hadas luminosas’ en el Castillo de Santa Ana en Roquetas de Mar. La autora estará acompañada en este acto literario por el concejal de Cultura de Roquetas de Mar, Daniel Salcedo.
Cristina Pozo Lázaro es natural de Almería, tiene 36 años, es madre de dos pequeños, y una apasionada de la infancia, y además como a ella misma le gusta decir, es la capitana de ‘Lunares’, una escuela infantil situada en el Parador de las hortichuelas que es mucho más que un lugar donde crecer, es un espacio para ser feliz, creado con amor, corazón, pasión y con mucho trabajo y esfuerzo.
Su vida gira en torno a la infancia, a la imaginación y a la creatividad. Es una apasionada por crear, inventar y dar vida a nuevas ideas, encuentra en los niños su mayor fuente de inspiración, Cada día, desde su escuela, trabaja para ofrecerles las mejores experiencias, materiales y propuestas que despierten sus sentidos, alimenten su curiosidad, fortalezcan su confianza y les permitan descubrir todo lo que son capaces de llegar a ser.
“Entiendo la infancia como una de las etapas más importantes de la vida, aquella en la que se construyen los cimientos de quienes seremos mañana. Por eso, mi manera de acompañar a los pequeños se basa en el respeto, el cariño, la confianza y la libertad de brillar con luz propia, porque creo firmemente que cada niño guarda un potencial único y que los adultos tenemos la maravillosa responsabilidad de acompañarlos para que puedan descubrirlo”, sostiene Cristina Pozo.
De esa forma de sentir y vivir la infancia nació también su primera aventura literaria titulada ‘La brujita Pita y las hadas luminosas’. “La idea surgió de manera natural, entre cuentos narrados en mi escuela y las miradas de mis pequeños, que escuchaban con ilusión cada historia que la seño Cris les contaba… Observando cómo se dejaban llevar por la magia de las palabras, sentí el deseo de crear mi propio cuento, una historia inspirada en los intereses de los niños, en su imaginación desbordante y a la vez en que mis propios hijos vieran en primera persona que con constancia, trabajo, esfuerzo y pasión puedes proponerte en la vida cualquier cosa”.
“Así nació Pita, una brujita buena que, en cierto modo, me representa a mí, una mujer que acompaña, cuida y ayuda a los demás a descubrir su luz…y junto a ella aparecen unas hadas luminosas, símbolo de esos pequeños que llenan mis días de magia y que, sin saberlo, también me enseñan, acompañan y me ayudan a crecer”, apunta la autora.
En este universo lleno de color no podía faltar Lunares, la fiel tortuga que representa a su escuela y que lleva en su caparazón lunares de todos los colores, como los que se encuentran en nuestro mundo y en cada una de las personas que lo habitan.
La brujita Pita y las hadas luminosas es un cuento tierno sobre el miedo, la amistad, el acompañamiento y el brillo interior. Una historia que recuerda que los miedos pueden hacerse más pequeños cuando se encuentra una mano amiga, que la amistad se construye desde la bondad y la sinceridad, y que cada una de las personas posee una luz propia que merece ser descubierta.
“Con este cuento, quiero transmitir un mensaje que acompaña también mi trabajo diario en Lunares “no necesitamos ser iguales ni dejar de tener miedo para brillar” necesitamos sentirnos acompañados, queridos y capaces de creer en nosotros mismos. Porque, para mi, la magia más bonita no consiste en hacer desaparecer la oscuridad, sino en aprender a encontrar luz incluso en ella”, mantiene.
“Y es que, detrás de cada cuento, de cada propuesta y de cada pequeño universo que imagino, hay un mismo deseo que los niños vivan una infancia feliz, que crezcan rodeados de amor y confianza, que descubran su propio potencial y que, cuando miren atrás, recuerden esos primeros años como un lugar seguro al que siempre podrán regresar, un deseo que resume la esencia de mi escuela y también el corazón de mi cuento”, manifiesta la autora.
“Yo no he escrito un cuento simplemente para entretener a los niños, he convertido mi manera de acompañarlos en una historia que puede acompañar también a otras familias y eso es lo que hace que Pita tenga una identidad propia”, concluye.


